Ulfila (Wulfila = Wolflein, lobato)

Nació en torno al 311 y murió en Constantinopla en 383. Perteneciente a una familia oriunda de Capadocia, vio la luz en el territorio enton­ces ocupado por los visigodos, al norte del curso final del Danubio, y fue educado, to­davía niño o muy joven, en el cristianismo arriano; a los treinta años llegó a obispo en el sínodo de Antioquía, que ratificaba la deposición de Atanasio. Para evitar la persecución del príncipe Atanarico, que ha­bía permanecido pagano, llevó parte de su pueblo al sur del Danubio, donde el empe­rador de Constantinopla, Constancio, le con­cedió tierras junto a Nicópolis, en la Mesia. Allí, bajo el Imperio romano de Occidente, estableció una especie de Estado, del cual fue jefe religioso y político en sentido patriarcal.

Muy culto, conoció el gótico y la tradición de los cantos corales de su pueblo, y, también, el latín y el griego; escri­bió asimismo en estas dos lenguas, pero nada conservamos de tal actividad. Hasta noso­tros han llegado abundantes fragmentos de su traducción de la Biblia, obra de notable interés por cuanto se trata del único docu­mento que nos permite adquirir una idea clara de la lengua gótica; el idioma de la Biblia de Ulfila (v. Biblia), sin embargo, no es el lenguaje hablado por los godos, sino, más bien, por así decirlo, el del autor: un gótico literario y culto. Para no excitar más el espíritu guerrero de su pueblo pasó por alto el Libro de los Reyes. Puesto que los godos sólo conocían los signos rúnicos, Ulfila hubo de crear el alfabeto necesario para la escritura de la lengua correspondiente, dialecto germánico que, en calidad de tal, hallábase vinculado al primer ciclo consonántico, pero, también, abundante en sones, vocales y formas; para ello se valió, esen­cialmente, de los alfabetos griego y latino, así como de algunos signos rúnicos.

Cuanto conservamos de la Biblia traducida por Ulfila corresponde al Nuevo Testamento, y figura en el «Codex Argenteus», encontrado en la abadía de Werden (Hesse); obra de ama­nuenses italianos compuesta en Italia quizá por encargo de Teodorico, se halla actual­mente en Upsala. Ulfila empleó’ el texto griego de la Biblia, y también, según parece, la Vulgata. Falleció en Constantinopla, en el curso de un Concilio.

G. V. Amoretti