Ugolino Pisani

Comediógrafo que vivió en el siglo XV. Se ignoran las fechas de su nacimiento y de su muerte, pero se cree que vivió unos cuarenta años y que murió no mucho después de 1441. De notable fami­lia de Parma, estudió Derecho en Pavía y en Bolonia, donde se licenció en 1437 en Derecho canónico y civil. De temperamento sociable y brillante, tocador de flauta y de cítara, dotado de facilidad para componer versos y de inspiración para referir histo­rias divertidas, Pisani se encontró muy a su gusto en el ambiente estudiantil de Pavía, entregado a una vida agradable y muy co­nocido por su brillante actuación en las representaciones satíricas ejecutadas en ca­rros carnavalescos. De esta costumbre nacieron, en 1435, De coquinaria confabulatione o Repetitio egregii Zanini coqui, paro­dia de las solemnes sesiones y discursos académicos, en el que se hacía un elogio del arte culinario y se confería a un coci­nero la licenciatura.

Esta composición, des­pués de su representación en Pavía el 24 de febrero de 1435, fue publicada por el autor en espléndida edición impresa y de­dicada a Leonello d’Este, señor de Fer­rara., Pero el cenáculo literario de esta ciudad acogió con ironía la parodia de Pisani; así al menos lo atestigua Decembrio, quien califica al autor de «stultus», «insanus» y le apoda «.Cercophitecum literatum». Poco valor ofrece, en efecto, el citado texto; no así la comedia Philogenia (v.), que, com­puesta también durante el período estudian­til, representa el momento de transición del teatro medieval al renacentista. Las dos obras mencionadas le valieron a Pisani el lau­rel de poeta de parte del emperador Se­gismundo, antes que el logro de la licen­ciatura. Después de ésta, Pisani, que ya había recorrido la península balcánica en busca de aventuras, militó en 1439 bajo las banderas de Alfonso de Aragón, en cuya corte cono­ció a Lorenzo Valla, que fue su maestro de griego. En 1441 estuvo presente en el concilio de Basilea, entre los partidarios del antipapa Félix V. Después de esta fecha, nada más se sabe de él. Pisani ha dejado, ade­más de las comedias, dos cartas y apostillas autógrafas a un manuscrito latino de obras aristotélicas.

G. C.- Castello