Carlo Pisacane

Hijo de los duques de S. Giovanni, nació en Nápoles el 22 de agos­to de 1818 y murió en Sanza (Salerno) el 2 de julio de 1857. Estudió la carrera militar, pero un hecho inesperado cambió su des­tino. En una noche de octubre de 1846 fue agredido y herido gravemente. No apareció clara la agresión, que, según él declaró, le había sido producida por un ladrón. Po­cos meses después, el 8 de febrero de 1847, se embarca clandestinamente para Francia, junto con una mujer, Enrichetta Di Lorenzo (esposa de Dionisio Lazzari y madre de tres hijos), a quien Pisacane había amado desde la adolescencia, pero de la que le había sepa­rado un matrimonio de conveniencia. Los fugitivos, perseguidos por vía diplomática por el gobierno borbónico, llegaron a Mar­sella primero y después a París.

En París ingresa Pisacane en la política militante, ponién­dose en contacto con los emigrados. Se alista como subteniente en la Legión extranjera, por dificultades económicas, y permanece en África desde diciembre de 1847 hasta abril del 48, cuando el estallido de las revo­luciones italianas le lleva de nuevo a Ita­lia. Marcha a Milán con Enrichetta (14 de abril de 1848) y participa como capitán en las operaciones militares de Tremosine. Se alista después en la División Lombarda, pero en marzo del año siguiente abandona el servicio para trasladarse a Roma, donde Mazzini le confía importantes misiones. A la caída de Roma vuelve a emprender el ca­mino del destierro: marcha a Ginebra y a Lausana, junto a Mazzini, y colabora en el diario de los desterrados, Italia del Popolo. Entre finales del 49 y verano del 50 se en­cuentra en Londres, donde se pone en con­tacto con los más importantes representantes del socialismo europeo.

Vuelto al Piamonte, y superada una grave crisis en sus relaciones con Enrichetta, se refugia en el campo, cerca de Génova, con su mujer, dedicándose a estudios y a revisar sus ideas. En 1850 publica La guerra en Italia durante los años 1848-49 (v.), en la que además de criticar de un modo técnico y militar las operaciones, críticas que no excluyeron a Garibaldi, plantea netamente el problema nacionalista en términos demo-socialistas. Una última y equilibrada exposición de sus ideas aparece en Saggi storici, politici, militari sull’Italia (v. Ordenamiento y constitución de las milicias italianas) publicadas póstumamente (1858). La guerra de Crimea y la participación piamontesa en el conflicto acercó a demócratas y republicanos.

Se pre­paró una expedición a Nápoles que habría debido dirigir Garibaldi, pero éste no aceptó. En junio del 57, después de una audaz mi­sión exploradora, dirigida por el propio Pisacane, un pequeño grupo desembarcó en Ponz, pero no habiendo estallado el esperado movi­miento, fueron cercados y aniquilados. El 2 de julio, los supervivientes fueron muertos y el propio Pisacane, herido, se mató de un tiro.

R. Fabietti