Tommaso da Celano

Nació en Celano du­rante el último decenio del siglo XII y murió poco después de 1260 en el monasterio de San Giovanni in Val di Varri, cerca de Tagliacozzo. Acogido por San Francisco en su orden hacia 1215, abandonó Italia en 1221 y marchó a Alemania, donde fue vica­rio de la provincia del Rin (Maguncia, Worms, Colonia, Spira). El 16 de julio de 1228 se hallaba en Asís, con motivo de la canonización de San Francisco. No sabemos si después de 1230 salió nuevamente del territorio italiano. Indudablemente, perma­neció en él desde 1245, poco más o menos, hasta la muerte, ocurrida en el mencionado monasterio de San Juan, donde actuaba como director espiritual de las clarisas.

Su nombre aparece vinculado al Dies irae, dies illa (v.) y a la hagiografía franciscana más antigua; Tommaso compuso, en efecto, la Vida de San Francisco (v.), la Leggenda de Santa Clara de Asís (1255), y también, probable­mente, la primera biografía de San Antonio de Padua. Escribió sus obras en un estilo cuidado y artificiosamente retórico. Fue el biógrafo oficial de Francisco y Clara, según las directivas de los papas y los generales de su orden. En vano, por ende, cabe buscar en él la poesía y el calor humano de los textos de fray León (v). o de Las florecillas de San Francisco (v.). La biografía de este Santo compuesta por Tommaso fue sustituida luego (1260-62) por la que escribió San Buena­ventura, compendio sistemático e inteligen­te de la trilogía de su antecesor.

E. Franceschini