Nació en Chalon-sur-Saone en 1512 y murió en París en noviembre de 1589. Terminados los estudios jurídicos, ejerció en el Parlamento la profesión de abogado; sin embargo, dedicóse con pasión al cultivo de las letras, y llegó a ser una notable figura del primer renacimiento francés. Como muchos compatriotas suyos aficionados al estudio, realizó también un viaje por Italia. Adversario de la Liga, fue, a causa de ello, encarcelado. Su fama se halla vinculada a L’Art poétique (v.), obra aparecida en Lyon en 1548, y en la cual figuran ya algunos de los principios esenciales expuestos por Joachim du Bellay en La defensa e ilustración de la lengua francesa (1549, v.), manifiesto del movimiento de «La Pléiade».
Con el programa de tal escuela, precisamente, coincide cuando se inspira en los antiguos e indica las composiciones que tanta importancia habrían de tener en el florecimiento poética inminente: el epigrama, el soneto y la oda. Tradujo del griego Ifigenia (v.), de Eurípides (1549). En 1579 compuso un Traité du mépris de ce monde, y en 1581 llevó a cabo la traducción de la obra Paradosso contro l’amore, de Fregoso. Discípulo de C. Marot, contra cuya poesía reaccionó singularmente «La Pléiade». pertenece al movimiento cultural que introdujo en los poetas y el idioma franceses la renovación precursora de los tiempos modernos; espiritualmente, empero, sigue siendo uno de los últimos representantes de la Edad Media.
C. Falconi

