Thomas Moore

Poeta irlandés, a quien se dio el sobrenombre de Bardo de Erin, nació en Dublín el 28 de mayo de 1779; murió en Sloperton, cerca de Londres, el 28 de febre­ro de 1852. Estudió jurisprudencia en Lon­dres, pero demostró al mismo tiempo viva inclinación hacia la música y el teatro. Sus primeros ensayos poéticos fueron una tra­ducción de las Odas de Anacreonte (1800) y una serie de poesías galantes, baladas y canciones eróticas que le valieron el favor de la sociedad inglesa más elegante. En 1803 alcanzó un puesto en la administración de las Bermudas: permaneció allí solamente un año; pero no parece improbable que aquella estancia haya influido sobre la elec­ción de un tema oriental para el poema Lalla Rookh (1817, v.).

A su regreso a In­glaterra, después de una visita a Norteamé­rica y Canadá, publicó en 1806 Odas y epístolas [Odes and Epistles], tan áspera­mente criticadas por el redactor de la Edinburg Review que Moore lo desafió en duelo: un duelo a pistolas descargadas, que Byron no dejó de satirizar. En 1807 inició Moore la publicación de las Melodías irlandesas (v.), poesías líricas patrióticas de tono popular, de las que se podría deducir la historia entera de Irlanda, porque no hay aconteci­miento o sentimiento nacional que no en­cuentre en ellas cálido eco. De sus baladas dijo Byron: «Las Melodías irlandesas vivi­rán en la posteridad, mientras vivan Irlan­da, la música y la poesía». El mismo Moore proporcionaba a menudo el acompañamien­to musical a sus poesías y las cantaba en público con tanto entusiasmo que arrastraba a los auditorios, aunque sus opiniones polí­ticas no se mostraban de acuerdo con las del mundo inglés. En 1819 marchó a Italia, y en Venecia se encontró con lord Byron, quien le confió la Autobiografía, para que la publicara después de su muerte.

Pasó luego a París, donde permaneció hasta 1822; allí escribió Los amores de los ángeles (v.) y El epicúreo (v.). Moore, que desde los tiem­pos en que estudiaba en Dublín había abra­zado la causa del nacionalismo irlandés, cultivó también la sátira política y no titubeó en poner en ridículo al príncipe regente, al partido «tory» y a su jefe Castlereagh: El mundo de Westminster [The Worl of Westminster, 1816]; Fábulas para la Santa Alianza [Fables for the Holy Alliance, 1823]; La familia Fudge en París (1818, v.).

L. Fuá