José María Luis Mora

Historiador y sa­cerdote mexicano nació en Chamacuero (Guanajuato) en 1794 y murió en 1850. Uno de los hombres liberales de la Independencia me­xicana. Doctor en Sagrada Teología y abo­gado. Periodista por temperamento, batalló por sus ideales desde las columnas del Semanario político y literario (1821) y de El Indicador, que publicó después; se opuso a las ambiciones de Iturbide, fue diputado y colaboró con Gómez Farías en cuestiones de Educación Pública; pero a la caída de éste se embarcó rumbo a Europa, se asentó en París y allí recibió el nombramiento de ministro plenipotenciario de su país en In­glaterra; pero enfermo de gravedad, volvió pronto de Londres a París y murió en la capital de Francia. Afirma González Peña que Mora «es, entre nuestros historiadores, un singular caso de ponderación, de equili­brio y de inteligencia comprensiva».

En rea­lidad, es también un caso singular de sacer­dote liberal que se opone al imperio y pide, en la primera mitad del siglo XIX, «la ocu­pación de los bienes del clero y la difusión de la educación pública entre las clases populares». Su obra más importante y só­lida, aunque inacabada, es Méjico y sus revoluciones (v.). Y en las Obras sueltas de José María Luis Mora, ciudadano mejicano, que publica en París en dos volúmenes (1837), se recoge su producción literaria y política, además de la de Abad y Queipo; y a través de ella podemos observar al hombre de ideas e inquietudes filosóficas y sociales.

J. Sapiña