Thomas Campbell

Nació en Glasgow el 27 de julio de 1777 y murió en Boulogne el 15 de junio de 1844. Fue el último de los siete hijos de un comerciante que mantenía rela­ciones profesionales con Virginia y a quien la insurrección de las colonias americanas llevó a la ruina.

Ingresó en 1791 en la Uni­versidad de Glasgow, distinguiéndose pron­to en los estudios con sus versiones de los griegos, e inició sus actividades literarias con una composición poética, Ensayo sobre el origen del mal [Essay on the Origin of Evil], inspirada en los Ensayos morales (v.) de Pope.

En 1794, exaltado por la Revolu­ción francesa, dirigióse a Edimburgo para asistir a la ejecución de dos revolucionarios escoceses; tal episodio quedó grabado en su mente y alentó en él un arrogante espíritu democrático.

Falta su familia de medios eco­nómicos, C. sufragó sus estudios dando lec­ciones particulares; durante estos años en­contró a su «Carolina de Occidente», hija de un pastor escocés. Llegado a Edimburgo y abandonada la idea de seguir la carrera eclesiástica o la abogacía, trabajó para di­versos editores, hasta que en 1799 la publi­cación de Los placeres de la esperanza (v.), con cinco ediciones en el curso del mismo año, le permitió dedicarse únicamente a la literatura.

Poco después de la aparición del poema, C. emprendió un viaje por el conti­nente. Estuvo en Francia y alemania, y en Ratisbona asistió a la batalla gracias a la cual el Ejército francés conquistó la ciu­dad. En el fragor de la guerra escribió en Hamburgo la famosa obra Vosotros, marine­ros de Inglaterra [Ye Mariners of England] y La batalla del Báltico [The Battle of the Baltic], esta última inspirada en la llegada de la flota inglesa al Sund.

Acogido, a su regreso a Inglaterra, en la mejor sociedad literaria, ocupó el puesto de secretario de lord Minto, que hubo de abandonar a causa de su espíritu democrático. En 1803, ya lite­rato profesional, trasladóse a Londres: com­puso biografías para la Edinburgh Encyclopaedia, compiló los tres volúmenes de los Annals of Great Britain from the Accession of George III to the Peace of Amiens, con­tinuación de la obra de Smollet, y, como Goldsmith, dedicó parte de su tiempo a infundir gracia literaria’ a temas vulgares.

Por mediación de Fox obtuvo en 1805 una pensión del gobierno. En 1809 apareció el segundo poema Gertrude of Wyoming, pa­tética historia de ambiente pensilvano rela­tada en estancias al estilo de Spenser y en el que el poeta lamenta que «las armas de europeos e indios hayan transformado un paraíso terrenal en aquel espantoso desier­to».

Otras poesías menores suyas aparecie­ron en The New Monthly Magazine, diri­gido por C. entre 1820 y 1831. En 1819 se publicaron los siete volúmenes de sus Specimens of British Poets. Durante varios años fue rector de la Universidad de Glasgow, y en los últimos tiempos de su vida trabajó en un estudio acerca de Petrarca (Life of Petrarch, 1841).

En la actualidad, casi olvi­dadas sus composiciones poéticas, permane­cen, sin embargo, vivas aún las canciones patrióticas de C., que poseen el vigor y el espíritu de la verdadera poesía.

A. Rizzardi