Teognis de Megara

Nacióen lugar no precisable con certeza. De acuerdo con una autorizada tradición antigua, (Platón, Sui­das), debió de ser natural de Megara Nisea, en la Grecia continental; otros, según testimonios distintos (escolio a Platón, Arpocratión),le creen originario de Megara Iblea, en Sicilia. La cuestión se relaciona con el problema de la autenticidad de los versos reunidos en la antología de Teognis,en los cuales el poeta se refiere a una vida errante y a sus viajes a Sicilia, Eubea y Esparta. Noble de nacimiento, parece haber estado en todos estos lugares después de su destierro y de la confiscación de sus bienes por el régimen democrático, recién llegado al poder. Posteriormente volvió a la patria, pero no recobró las riquezas perdidas. Inciertos son también los límites cronológicos de su vida.

En general, y previa la conci­liación de los diversos testimonios, se ha creído que su florecimiento debió de coin­cidir con los últimos años del siglo VI y los primeros del V. Un dístico de la anto­logía de Teognis habla del peligro de una pró­xima invasión persa; sobre la base de este dato, algunos han establecido la fecha de su muerte en un época posterior al 490. Sin embargo, también respecto de tales versos, aparece el problema dela autenticidad. Las cuestiones de la edad y la patria se hallan vinculadas entre sí, por cuanto las condi­ciones políticas reflejadas en los referidos versos se adaptan no a la Megara Nisea del siglo VI (en cuyo caso la referencia a la invasión persa no sería de Teognis), sino a la Me­gara Iblea de los primeros años del siglo V.

Nuestro autor fue, indudablemente, un aris­tócrata que perdió los bienes, viose obli­gado al destierro y conoció la dolorosa frus­tración de los ideales del pasado, a los cua­les sentíase profundamente vinculado. De él conservamos del pasado una pequeña colección de Elegías (v.) dividida en dos libros, el primero de los cuales, mucho más amplio, comprende normas devida, pre­ceptos gnómicos e incluso composiciones ele­giacas de tipo convival y erótico. En con­junto, la obra equivale casi a un breviario moral y  político de la aristocracia dórica, de la que revela -todo el patrimonio espi­ritual.

L. MarzoRaminella