Su Shih

(Apelativo honorífico, Tzû Chan; sobrenombre, T’ung P’o). Nació en 1036 y murió en Changchow (Kiansu) en 1101. Educado en el curso de la infancia por su madre, dedicóse pronto al estudio, y en 1057 obtuvo el grado de «.chin shih» (= doctor); tres años después inició su actividad pública. En 1069 fue nombrado magistrado, y algo más tarde revelóse abiertamente hostil a Wang An-shih (v.), a cuyas reformas so­ciales se opuso como otros buenos escritores (Ssû-ma Kuang (v.), U-yang Hsiu (v.) y su padre, Su Hsün, y su hermano Su Ch’ê). Político desinteresado y honrado, fue ca­lumniado por algunos censores, y se retiró a vivir en la ladera oriental (T’ung P’o, de donde el sobrenombre) de una colina. En 1086 regresó a la corte, y en 1091 pasó a dirigir el ministerio de Ritos; posteriormen­te llegó a presidente de la Academia Hanlin.

Forzado otra vez a volver al territorio provincial en 1094, habló del emperador con poco respeto, y, a causa de ello, fue desterrado al Kuantung y luego a la isla de Hainan, aún bárbara. En 1101 le rehabi­litó Huí Tsung; falleció este mismo año. Se le considera el principal poeta de la dinastía de los Sung septentrionales (960-1127), y revelóse también prosista brillante, incli­nado al embellecimiento de sus ensayos con deliciosas poesías. Compuso «tz’û», o sone­tos, pequeños poemas musicales de versos irregulares que permitían una libertad de estilo superior a la de las composiciones del género «shih»; en aquéllos los tonos o inflexiones de la voz característicos del idioma chino, aparecen dispuestos de una manera especial, gracias a la cual alcanzan en la recitación un acentuado valor meló­dico.

El «tz’û» dio lugar posteriormente al «ch’u», o composición teatral destinada al canto. Su Shih escribió, además, una alegoría de la Tierra del Sueño, especie de Utopía que se anticipó en varios- siglos a la de Tomás Moro. El autor que nos ocupa fue muy estudiado y comentado por los lite­ratos sucesivos. En 1556 sus obras pasaron a integrar los dieciocho libros del Su Tung- p’o Chi (v.).

B. Fedele