Sigrid Undset

Nació en Kallundborg (Di­namarca) el 20 de mayo de 1882 y murió en Lillehammer (Noruega central) el 10 de junio de 1949. Ya desde su infancia mostró un entusiasta interés por la historia y las antigüedades nórdicas, de las que su padre era un valioso cultivador. El duro contacto con la realidad a la muerte de éste y, luego, la necesaria interrupción de los estudios y los sueños artísticos (la muchacha pensaba llegar a pintora) apenas cumplidos los die­ciséis años, tuvieron una importancia fun­damental en su formación humana y artís­tica. No desalentada por la cotidiana labor burocrática, halló siempre tiempo que de­dicar a la lectura y también, muy pronto, a la composición de obras literarias origi­nales, inspiradas en la observación directa de su ambiente y de la Oslo contemporá­nea.

Abandonado el empleo tras los prime­ros éxitos literarios, llevó a cabo un largo viaje por Italia, del cual puede encontrarse un eco en la novela Jenny (1911, v.), que, por la gran parte concedida a los pasajes autobiográficos, resulta más interesante que las obras precedentes: La señora Marta Oulie [Fru Marta Oulie, 1907], La edad feliz [Den lykkelige Alder, 1908], Narraciones de Viga- Ljot y Vigdis [Fortaellinger om Viga-Ljot og Vigdis, 1909]. En las páginas romanas de la novela Jenny aparece insinuado también el idilio de la escritora con el pintor Svarstad, con el cual contrajo matrimonio en 1912, deshecho luego en 1925, cuando, hallada finalmente una certidumbre y una razón de vida en la fe católica, resolvió quebrar un vínculo que no tenía motivo para mantener y se dedicó exclusivamente a su arte y a la educación de los hijos.

Entre las obras de estos años cabe mencionar Pobres des­tinos [Fattige Skjaebner, 1912], Primavera [Vaaren, 1914], El pedazo del cristal mágico [Splinten af Troldspeilet, 1917] y La§ vír­genes prudentes [De kloke Jomfruer, 1918], textos de un valor artístico diverso, pero todos ellos igualmente interesados en el pro­blema de la existencia. Un eco más perso­nal y, al mismo tiempo, una transfiguración artística más reflexiva de la propia y agi­tada experiencia se dan en la extensa no­vela Cristina, hija de Lavrans [Krisün Lavransdatter, 1920-21], obra maestra de Undset ma­gistralmente situada en la católica Noruega medieval. Inmediatamente anterior a la conversión oficial de la autora al catolicismo en la breve narración Vida, muerte y mila­gros de San Halvard [Sankt Halvards Liv, D0g og Jertegn, 1925], a la cual siguió una segunda novela de gran extensión, Olav Audunssoen (1925-27, v.), vinculada al am­biente noruego del siglo XIII y cuyo éxito contribuyó a asegurar a la escritora el pre­mio Nobel de 1928.

Su producción ulterior se relaciona cada vez más con una concepción católica del mundo, y comprende ensayos y textos polémicos (Propaganda católica ‘ [Katolsk Propaganda, 1927], Etapas [Etapper, 1929-33]), obras de fondo autobiográ­fico (Once años [Ellever Aar, 1934], Auto- retratos y paisajes [Selfportraetter og Landskabsbilleder, 1938]), libros de edificación (San Olaf [Hellig Olav, 1930], Santos norue­gos [Norske Helgener, 1937]), y numerosas novelas de ambiente moderno (Gymnadenia, 1929; La zarza ardiente [Den braendende Busk], Ida Elisábeth, 1932; La esposa fiel [Den trofaste Hustru, 1936], Madame Dorothea, 1939, incompleta). Forzada a sa­lir de su patria luego de la ocupación de Noruega por los alemanes, quienes conocían bien sus opiniones políticas (sus primeros artículos contra la ideología nacionalsocia­lista son de 1931), Undset no pudo ya seguir componiendo obras narrativas de trascen­dencia.

Refugiada en Suecia, y luego en América, alentó con sus textos la resisten­cia noruega, que cuenta entre los caídos a uno de sus hijos, y al mismo tiempo pro­curó dar a conocer su país a los ameri­canos. Vuelta a Noruega al final de la gue­rra, en ocasión de su sexagésimo quinto aniversario fue condecorada con la Gran Cruz de San Olav «por una eminente acti­vidad literaria y por méritos excepcionales en favor de la patria». En 1951 apareció póstumo un estudio de la autora sobre Santa Catalina de Siena, al cual dedicó el último período de su existencia. También después de la muerte de Undset fue publicada la colec­ción Artículos y discursos de los años de guerra [Artikler og Táler fra Krigstiden, 1952].

A. Manghi