Alexander von Ungern – Sternberg

Nació el 22 de abril de 1806 en el castillo de Naistfer, cerca de Reval (Estonia), y murió el 24 de agosto de 1868 en Dannewalde (Mecklemburgo). Realizó sus estudios uni­versitarios en Dorpat, y en 1822 se dirigió a San Petersburgo, de donde, para eludir la creciente amenaza del cólera, pasó a Dresde en 1830. Allí estableció contacto con el mundo cultural alemán, y, singularmente, con el círculo que rodeaba a F. Tieck. En 1831, y en compañía de Otto von Stackelberg, arqueólogo y escritor también bál­tico, visitó la Alemania meridional; se esta­bleció en Mannheim, donde conoció a la ex reina Hortensia, esposa de Luis Bona- parte y madre de Napoleón III. Sin embar­go, permaneció allí poco tiempo; reanuda­dos los viajes, estuvo en Suiza, norte de Italia y Austria, marchó a Estonia (1841) y en 1842 fijó su residencia en Berlín, donde se relacionó con Gutzkow, Lawald y Vamhagen von Ense.

En 1848 el embajador ruso en la capital berlinesa envióle en calidad de observador y corresponsal a Francfort, para que informara acerca de los trabajos del primer Parlamento alemán. Pasó los últimos años de su vida en Dresde, en la propiedad de su esposa, Caroline Luise von Waldow. Narrador superficial, pero brillante y susceptible de gustar a un público frívolo y amante de sensaciones, experimentó la influencia de los franceses y de E. Th. A. Hoffmann. Compuso novelas (v. Diana’), cuentos, narraciones fantásticas y una obra de carácter autobiográfico: Páginas de re­cuerdos [Erinnerungsblatter, 1855 – 60], en cinco tomos. Ungern – Sternberg fue un aristócrata que pasó sin lamentos ni reacciones a través de su tiempo, fiel a la mentalidad anterior a 1789.

G. V. Amoretti