Sebastiano Satta

Nació el 21 de mayo de 1867 en Nuoro, donde murió el 29 de noviem­bre de 1914. Vivió casi siempre en Cerdeña, su isla natal, y alternó el ejercicio de la abogacía con la actividad literaria y perio­dística. Fue un espíritu independiente, y admiró a Mazzini y Garibaldi. Desahogó el amor a su tierra en el cultivo del folklore. Empezó a componer poesías ya antes de los veinte años; sin embargo, su primera colección poética, Versi ribelli, es de 1893. Al principio pareció resuelto a la compo­sición en dialecto; luego, empero, advirtió la limitación de horizontes que ello supo­nía, y escribió los Canti barbaricini (1910) y los Canti del salto e della tanca (1924), obras caracterizadas por los sentimientos y las pasiones tradicionales de la isla, así como por sus afectos, paisajes, figuras, costumbres y leyendas. Los últimos años de rj. vida fueron tristes; en 1907 perdió a su «iiita de pocos meses, y encerró en el pe- : ueño féretro el manuscrito de los Canti zalla culla. Satta es el mayor poeta de Cer- ieña; sus Poesías (1893-1924, v.) le reve­jirán al resto del territorio italiano.

P. Raimondi