Nació en Altamura en septiembre de 1795, murió en Nápoles el 17 de diciembre de 1870. Fue un compositor fecundo, infatigable, pero no verdaderamente genial; sin embargo, a través de la flexibilidad y de la dignidad de su estilo, que había definido y madurado en la escuela de Nicola Zingarelli, en el Conservatorio de Nápoles, llevó a cabo una afortunada carrera de autor de óperas. Se dio a conocer en 1819 con la Apoteosi di Ercole, a la que siguió un feliz ensayo de ópera cómica, Elisa e Claudio, representada en el Scala en 1821.
Llegó al apogeo de la fama en dos melodramas: Il giuramento (1837; v. Angelo, tirano de Padua) y La Vestale, puesto en escena en 1840; este mismo año era llamado Mercadante para suceder a su maestro en la dirección del Conservatorio de Nápoles. Anteriormente había desempeñado el cargo de maestro de capilla en la catedral de Novara. En 1862 fue atacado de ceguera. Entre sus últimas óperas son dignas de mención II proscritto, Orazi e Curiazi, Medea, Virginia y Zaira.
V. Terenzio

