San Aldelmo de Malmesbury

Miembro de la familia real sajona, n. en el 640 en Wessex, m. en 709. Todavía joven, entró en el convento de Malmesbury, fun­dado hacía poco por el monje irlandés Maidulfo.

Aquí recibió la primera formación cultural, siendo enviado después, en 668, a Canterbury, donde tuvo como maestros a Teodoro de Tarso y al abad Adriano. Siete años más tarde, la muerte de Maidulfo hizo que recayeran sobre él los votos de los monjes de la abadía de Malmesbury para elegirlo abad.

Y comenzaron así los treinta años más fecundos de su actividad literaria. Escribió entonces el De [septenario et de] metris et enigmatibus ac pedum regulis, en 141 capítulos; De la virginidad (v.); los Carmina eclesiástica, además de numerosos cánticos populares, hoy perdidos, por los cuales le llamó Alfredo el Grande, que los recopiló, el príncipe de la poesía anglosa­jona.

A decir verdad, fue poeta tosco y a menudo caprichosamente extravagante, pero no le faltó, dentro de su primitivismo, una notable gracia incisiva.

C. Falconi