Robert Hamerling,

Seudónimo de Jo­hann Rupert, que nació en Kirchberg am Wald (Baja Austria) el 24 de marzo de 1830 y m. en Stifting, cerca de Graz, el 13 de julio de 1889. Su padre era tejedor y no podía, con sus medios, proporcionar una formación cultural a su hijo; sin embargo, la inteli­gencia de éste atrajo la atención de los señores del castillo de Engelstein, quienes resolvieron protegerle. Tras haber sido, to­davía niño, cantor del monasterio cisterciense de Zwettl (1840), marchó a Viena, donde estudió en la Universidad y viose envuelto en el torbellino de los aconteci­mientos revolucionarios de 1848; se alistó en la «Legión Académica», integrada por estudiantes universitarios, y, fracasada la revolución, viose obligado a permanecer oculto durante algún tiempo.

En 1855 fue nombrado profesor de Letras clásicas del Instituto de Trieste; en 1866, por motivos de salud, abandonó este cargo y retiróse a vivir junto a Graz. Con Joseph Pichler fue uno de los precursores de la idea de un gran imperio austro-alemán en el centro de Europa. Escritor de gran viveza e imagina­ción, dio lo mejor de su obra en las páginas descriptivas, muy abundantes en todos los géneros de su producción. Escribió sátiras políticas, composiciones líricas, dramas, co­medias, novelas y poemas; entre estos últimos cabe citar Asuero en Roma (v. El judío errante). Ocupóse de literatura ita­liana en Frutos herpéridos [Herperische Früchte, 1884], antología de versos y prosa italianos traducidos, y Lo que se cuenta eu Venecia [Was man in Venedig erzählt, 1894].

G. V. Amoretti