Robert Greene

Nació en Norwich, al pa­recer en 1558; murió en Londres el 3 de sep­tiembre de 1592. Estudió en St. John’s College de Cambridge en calidad de «sizar», es decir, con un subsidio a cambio de la pres­tación de servicios humildes, y en 1578 con­siguió el primer título académico, el de «Bachelor of Arts», después de lo cual parece que visitó Francia, España, Italia (aprendiendo, según dice él mismo, toda suerte de vicios), y quizá también Polonia y Dinamarca. Vuelto a Inglaterra, acaso en 1580, tuvo una breve crisis de conciencia que no le impidió reanudar poco después su vida desarreglada.

Volvió a la Universidad de Cambridge, donde consiguió en 1583 el título de «Magister Artium», reconocido también en 1588 por la Universidad de Ox­ford; de modo que pudo hacer alarde de la calidad de «Utriusque Academiae in Artibus Magister». Durante los últimos años de Cambridge, casó con una muchacha de buena familia, a la que abandonó poco después de haber nacido un hijo, para establecerse en Londres. Allí escribió, en cerca de diez años, unas cuarenta obras, que comprenden novelas, colecciones de cuentos, dramas, tra­ducciones, poesías y opúsculos diversos. For­mó parte del grupo de los famosos University Wits, geniales iniciadores del drama isabelino, y fue amigo de muchos de aque­llos escritores: Th. Watson, Th. Nashe, Th. Lodge, Th. Kyd, G. Paele, Chr. Marlowe y H. Chettle.

Envidioso de la creciente fama de Shakespeare, lo atacó en la carta con que termina su novela póstuma Cuatro ocha­vos de ingenio comprados con un millón de arrepentimiento (v.). Murió en la miseria, de cirrosis hepática, a consecuencia de la sífilis y del alcoholismo. Sus novelas obede­cen a cinco direcciones diferentes: algunas son eufuísticas, como Mamilia y Guidonius; otras, como Pandosto (v.), desarro­llan el elemento aventurero a la manera de las novelas bizantinas; otras, como Menaphon (v.), son pastoriles, mientras Ciceronis Amor y Philomela son historias de amor; y, finalmente, otras tienen carácter autobiográfico y explotan la parábola del hijo pródigo, como El vestido de luto [The Mourning Garment], Nunca es demasiado tarde [Never too Late], Las fortunas de Francisco [Franciscoes Fortunes] y la ci­tada novela póstuma Cuatro ochavos de in­genio.

Característica de los cuentos de G. es la de ir precedidos de introducciones a la manera de los Hecatónmitos (v.) de G. B. Giraldi Cincio, y usadas como ejemplos para demostrar tesis diversas. En cuanto a los dramas, los mejores son: Fray Bacon y Fray Bungay (v.), del cual ha sido recien­temente descubierta y publicada una se­gunda parte con el título Juan de Burdeos [John of Bordeaux], y Jacobo IV [Ja­mes IV]. Entre los opúsculos, los más inte­resantes son los que tratan de la mala vida londinense (v. también la comedia escrita en colaboración con Th. Logde, Un espejo de Londres e Inglaterra).

B. Cellini