Richard Hurd

Nació en Congreve (Staffordshire) el 13 de enero de 1720, y murió en Worcester el 28 de mayo de 1808. Educóse en el colegio secundario de Brewood y en el Emmanuel College de Cambridge. Lle­gado a diácono de la parroquia de Reymerston (Norfolk), volvió en 1743 a la citada ciudad universitaria. En 1750, gracias a la amistad con el influyente obispo William Warburton, autor de una edición de Shakes­peare muy criticada, fue nombrado predica­dor de Whitehall; en 1767 ascendió a arce­diano de Gloucester, en 1774 a obispo de Lichfield y Coventry y dos años después llegó a preceptor del príncipe de Gales y del duque de York. En 1781 ocupó la sede episcopal de Worcester. Su residencia prefe­rida fue el castillo de Hartlebury, donde fundó una vasta biblioteca, a la que incor­poró las muy valiosas de Alexander Pope y William Warburton por él adquiridas.

Fue hombre de notable talento y muy apre­ciado en la corte; contó asimismo con la amistad de muchos literatos. Su fama se halla vinculada a las Curtas sobre la caba­llería y lo novelesco (1762, v.), obra crítica juzgada casi revolucionaria en la historia de la estética literaria porque prenuncia el movimiento romántico. Su actividad de eru­dito estuvo dedicada a numerosas ediciones de carácter crítico, singularmente de varios textos de Horacio (Ars poética, Epístola ad Pisones, Epístola ad Augustum). Dejó mu­chos e interesantes apuntes para una edición completa de las obras de Addison, y com­puso también diálogos, ensayos y sermones. Admirador de su amigo y protector Warbur­ton, editó sus textos y defendióle ardiente­mente en diversos escritos.

M. Colombi Guidotti