Raoul Ponchon

Nació en La Roche-sur – Yon en 1848 y murió en París en 1937. Después de haber pasado su juventud en la provin­cia, tentó fortuna en París, donde, habién­dose dado a conocer en los salones literarios y en los círculos periodísticos, vivió de un modo libre, sin ejercer una profesión regu­lar, pero publicando una aguda «Gazette rimée», en la que comentó los acontecimien­tos contemporáneos, durante casi treinta años, en más de 150.000 versos, y con una puntualidad de funcionario, primero en el Courrier Français (1887-1907) y después (hasta casi el estallido de la primera Guerra Mundial) en el Journal. Estaba dotado de una inspiración fácil, pronta a responder al primer estímulo y poseía felices aptitu­des para tratar temas del día con un tono y una forma de «causerie» elegante, pero sustanciosa e inteligente.

Toda su vida se compendia en este leal y monótono servicio de homenaje sentimental a las musas. Vivió siempre, desde su llegada a París, en el mismo cuarto de hotel, frecuentando los mismos cafés y las mismas tertulias de amigos, terminando su existencia con una larga y melancólica permanencia en el hospital. No era sin embargo un bohemio, sino un hombre sólido y vigoroso, de agudo buen sentido, amante del buen vino y de las mujeres, que sabía enternecerse a la vista de una flor y sonreír y sufrir ante las inco­modidades del espíritu — «cette marquise», como decía él — obligado a la degradante convivencia con el cuerpo, «ce monstre hideux». De la inmensa selva de sus «gazet­tes rimées» extrajo un modesto florilegio que reunió en el volumen La Musa de la taberna (1920, v.), seguido, en 1937, de una segunda recopilación, La Muse gaillarde. En 1924 ingresó en la Academia Goncourt.

C. Falconi