Ramiro de Maeztu

Nació en Vitoria en 1875 y murió en Aravaca (prov. de Madrid) en 1936. Su padre era vasco y su madre inglesa, de apellido Whitney. Cursado el bachillerato, se trasladó primeramente a París y luego a Cuba, donde trabajó en una plantación de azúcar propiedad de su pa­dre; además, participó como soldado en la guerra contra los Estados Unidos. Vuelto a España, dedicóse al periodismo y fue co­rresponsal de varios periódicos de la penín­sula en Bilbao, en Madrid, en Inglaterra (desde 1905 y durante varios años) y, a partir de 1915, en el frente de guerra alia­do. En 1919 regresó a Madrid y continuó su actividad periodística. Ensayista exal­tado, defendió en su juventud las ideas anarquistas. Posteriormente ingresó en la diplomacia, y en 1928, bajo la dictadura de Primo de Rivera, fue embajador de España en la Argentina.

Entregado cada vez más a la política, y progresivamente inclinado a las derechas, llegó a formar parte del gru­po reaccionario «Renovación española». Propugnó entonces, como ensayista y pe­riodista, los ideales de una España católica y tradicionalista. Atestiguan su orientación espiritual y política sobre todo las obras Don Quijote, Don Juan y la Celestina (1926, v.), Hacia otra España (1899) y Defensa de la Hispanidad (1934); esta última produc­ción constituye un texto fundamental para el conocimiento de su generación. En 1932 ingresó en la Academia de Ciencias Mora­les y Políticas y en 1935 en la Academia de la Lengua. Fue muerto en Aravaca, en los comienzos de la revolución de 1936.