Rafael Montoro y Valdés

Político y orador cubano nació en La Habana en 1852, murió en 1933. Estudió Derecho en Madrid (Es­paña), fue vicepresidente de la Sección de Ciencias Morales y Políticas del Ateneo ma­drileño y se distinguió en la tribuna de aquel centro como orador y conferenciante; también colaboró en la prensa española de la época. En La Habana se convirtió pronto en la figura central del Partido Autonomista y representó a su país en las Cortes españo­las, donde tuvo ocasión de defender la causa de la autonomía de Cuba, convencido de que por evolución y de acuerdo con la metrópoli, podrían ser satisfechas las aspi­raciones del pueblo cubano.

Secretario de Hacienda en el Gobierno autónomo (1878), representó después de la Independencia a su país como ministro plenipotenciario en Inglaterra y en Alemania, fue secretario de la Presidencia con Menocal y secreta­rio de Estado con Zayas. Sus discursos rezu­man sentido filosófico, y en tal sentido estuvo Montoro muy influido por Kant (v. Discursos, in­formes y disertaciones). Sin que dejara de preocuparle la forma — dice Juan J. Re­mos —, «Montoro hizo del pensamiento, de su fuerza, de su belleza, de su alcance y de su novedad el verdadero centro de interés en su técnica». El orador trató en sus dis­cursos los más variados temas, desde Jorge Manrique a Alfredo de Musset y Curros Enríquez, del problema colonial al realismo en el arte dramático y del neokantismo al centenario de Colón, con gran seriedad y altura de miras.

J. Sapiña