Jean-Étienne Montucla

Nació en Lyon el 5 de septiembre de 1725 y murió en Versalles el 18 de diciembre de 1799. De familia pobre, huérfano, fue educado por los jesuitas. Licenciado en Leyes, llegó en 1745 a París, donde Jombert le confió la revisión de algunas obras científicas. En mérito a sus vastos conocimientos logró entrar en la Gazette de France. Se hizo amigo de Dide­rot, D’Alembert y Lalande y comenzó a recoger materiales para su Histoire des matémathiques (v. Historia de las matemá­ticas), cuyos dos primeros volúmenes apa­recieron en 1758. Habían sido precedidos de una notable Histoire des recherches sur la quadrature du icercle. En 1764 hizo un viaje a Cayenna con Turgot, que había de fundar una colonia allí. A su regreso fue nombrado inspector de los edificios de la Corona. En 1778 publicó una reedición de las Récréa­tions scientifiques, de Ozanam.

Durante la Revolución, el Comité de Salvación Pública le concedió una recompensa y le confió va­rias misiones. Fue miembro de la Académie française desde su fundación. Su Histoire des mathématiques alcanzó un éxito tan lisonjero que Montucla se aprestó a rehacerla por completo; aportó en ella notables correc­ciones y la subdividió en cuatro volúmenes. No tuvo, sin embargo, la satisfacción de ter­minar esta labor, y los dos últimos volúme­nes fueron publicados en 1808, bajo la di­rección del astrónomo G. Lalande. Esta obra es la primera que merece el nombre de historia de las matemáticas, y la única que incluye la de sus aplicaciones. Revela una indiscutible competencia y un concienzudo trabajo de investigación, aunque no alcanza todavía aquella madurez de método que constituirá el carácter específico de la crí­tica histórica del siglo siguiente.

L. Geymonat