Pietro Pomponazzi

Nació en Mantua el 16 de septiembre de 1462 y murió en Bolonia el 18 de mayo de 1525. Hizo sus estudios universitarios en el Estudio de Padua, en el que fue discípulo de Achillini en lo refe­rente a la Filosofía. Habiéndose doctorado en Medicina en 1487, comenzó a enseñar en la misma universidad el año siguiente, hasta que en 1495 obtuvo la cátedra de Filosofía natural en la Facultad de Medicina. El título de su cátedra incluía en la práctica la lectura y comentario de las obras físicas de Aristóteles y de los aristotélicos, cosa que hizo Pomponazzi alcanzando notable éxito entre sus discípulos, aunque no sin oposición por par­te del rígido averroísmo que dominaba en la escuela. Pero en 1509 la guerra de la Liga de Cambrai llevó a la soldadesca francesa al saqueo de Padua: el Estudio fue clau­surado y Pomponazzi, como otros muchos paduanos, huyó en busca de lugares menos devastados por la guerra. Por ello en 1510 enseñaba en Ferrara y desde 1511 ó 1512, hasta su muerte, en Bolonia. También allí fueron interrumpidas a menudo sus lecciones, du­rante largos períodos, a causa de la gue­rra; y el ambiente no le fue tan favorable’ como en Padua, siempre a causa del escaso entusiasmo que sentía por Averroes.

Se añadieron a esto las polémicas y las perse­cuciones eclesiásticas, originadas por la pu­blicación, en 1516, del celebérrimo folleto De la inmortalidad del alma (1516, v.), en el que Pomponazzi volviendo del revés la tesis tomística sobre el intelecto activo mostraba la imposibilidad filosófica de demostrar la exis­tencia del alma. El libro fue quemado en Venecia, en la plaza pública, por orden del obispo, y fue atacado por varios escritores, entre los cuales figuraron los dos famosos profesores de la época: Contarini y Nifo, a los que respondió Pomponazzi (Apología contra Contarenum, 1517; Defensorium adversus Niphum, 1519). Pero no parece que tales ad­versidades asustaran en gran manera a Pomponazzi, sino en el sentido de emplear una mayor cautela para publicar; en efecto, los últi­mos trabajos, como el Tractatus de nutritione et augmentatione, Del hado, del libre albedrío y de la predestinación (v.) y De los milagros (v.), compuestos después de 1520, pero publicados póstumos en 1567, ofrecen un desarrollo de su pensamiento en el sentido materialista de Alejandro de Afrodisia, en tanto que acentuaba en sus lec­ciones la postura antiaverroísta.

G. Preti