Nicolai Gerasimovich Pomialovski

Nació en 1835 en Petersburgo en la familia de un diácono y murió en la misma ciudad el 5 de octubre de 1863. Terminados sus esta­dios en el seminario, y en espera de iniciar una carrera se dedicó a intensas lecturas para completar su instrucción y encontrar una explicación a las dolorosas dudas que la vida de seminarista había suscitado en su ánimo. Así se encontró con las ideas de los críticos radicales Tchernychevski y Dubroliubov en las páginas de la revista El contemporáneo. En 1860 – 61 asistió como oyente a la universidad y se sintió estimu­lado para dedicarse a la literatura. Inte­resado en los problemas de la educación, dedicó a ellos varios ensayos y bosquejos, entre los cuales el que debía darle fama, Vukol, publicado en 1859. Su primera obra, de una cierta amplitud, Felicidad burguesa (v.), apareció en El contemporáneo en 1861. Poco después salió la novela Molotov, a la que siguió La bursa (1862-63, v.) de carác­ter autobiográfico, en la que describía la vida en un seminario eclesiástico. Comenzó una nueva novela, Hermano y hermana, de la que sólo se publicaron algunos capítulos, que anunciaban un gran cuadro de la vida pequeño-burguesa de Petersburgo.

Debido a algunos episodios de carácter íntimo, co­menzó a beber, se abandonó a la ociosidad e intentó el suicidio; su organismo minado lo llevó a una muerte prematura. De todos modos, quizá no hubiera podido realizar sus proyectos de nuevas obras, porque preci­samente en aquel período, tras la primera euforia producida por las reformas de Alejandro II, se había producido un descon­tento tan acentuado que provocó nuevas y duras medidas de censura; y Pomialovski, inclinado por temperamento a la polémica, ya con­tra la situación social, ya contra la lite­ratura de su tiempo, no era hombre capaz de doblegarse. Después de las descripciones que de la vida en los pensionados habían dado Narejni y Gogol, las de Pomialovski llevaron a la literatura rusa la violencia de su rea­lismo y quedaron afirmadas en ella para siempre, independientemente de una u otra tendencia políticosocial, gracias a su arte.

E. Lo Gatto