Nació en Beaumont-en-Auge (Normandía) el 23 de marzo de 1749 y murió en Arcueil el 5 del mismo mes de 1827. Su padre era un humilde granjero y sólo mediante el auxilio de algunos protectores pudo hacer estudiar a su hijo. Todavía muy joven, Laplace fue nombrado profesor de Matemáticas de la misma escuela militar de Beaumont que había frecuentado; y a los dieciocho años presentóse en París al matemático D’Alembert, quien obtuvo para él un puesto de profesor de matemáticas en la escuela militar de la capital. Maestro del análisis, de suerte que era llamado «el Newton de Francia», dedicóse al estudio de los grandes problemas de la gravitación universal en relación con los movimientos de los cuerpos celestes.
Como Lagrange, alcanzó notables resultados en este campo; demostró la estabilidad del sistema solar y llevó a cabo importantes descubrimientos, expuestos en los volúmenes de la Academia de Francia desde 1784. Desarrolló la teoría de los movimientos de Júpiter y Saturno, descubrió el carácter singular del sistema del primero de estos dos planetas, expresado en las «leyes de Laplace», y explicó la dependencia en que se halla la aceleración lunar respecto de las variaciones seculares de la excentricidad de la órbita terrestre. Su Tratado de mecánica celeste (v.), publicado entre 1799 y 1825, sólo cede en importancia a los Principia de Newton, y le valió una celebridad mundial.
La Exposición del sistema del mundo (v.), aparecida en 1796, fue definida por Arago como divulgación y conclusión del anterior tratado sobre mecánica celeste sin el empleo de fórmulas matemáticas. En Teoría analítica de las probabilidades (1812, v.) Laplace dio forma clásica al cálculo de probabilidades. Fue miembro de las principales academias. Fiel partidario de Bonaparte, dedicóse también a la política y llegó a senador; después de la Restauración, en 1817, obtuvo el título de marqués. Falleció en su tranquila casa de Arcueil a los setenta y ocho años, exclamando: «Ce que nous connaissons est peu de chose, ce que nous ignorons est immense».
G. Abetti

