Pierre la Ramée

(Petrus Ramus) Nació en 1515 en Cuth (Vermandois) y murió en París en agosto de 1572, en la matanza de la no­che de San Bartolomé. De familia burguesa empobrecida, fue admitido como criado en el célebre colegio de Navarra, donde, estu­diando de noche, logró obtener en 1536 el título de «magister artium» sosteniendo la tesis de que todo lo’ que dijo’ Aristóteles es falso («quaecumque ab Aristotele dicta sint, eommenticia esse»). Esta posición no podía dejar de escandalizar en la sede del «ergo», y en efecto, cuando en 1543, tras muchos años de enseñanza, publicó Ramée las tesis antiescolásticas Dialecticae partitiones ad Academiam parisiensem (v. Institucio­nes dialécticas) y Aristotelicae animadver­siones, en las que recurriendo a la filología de los humanistas, y especialmente a la de Valla y de Agricola, rechaza el arbitrio de las explicaciones nominales de la lógica aristotélica, que queda reducida a una pura verbalización de la apariencia, la Sorbona recurrió a Francisco I para que prohibiera las dos obras.

Alejado de la Universidad, fue acogido Ramée en el Colegio de Presles, pero en 1547 Enrique II anuló la prohibi­ción de la Sorbona y cuatro años después volvió Ramée a su cátedra gracias a la protec­ción del cardenal de Lorena. A pesar de ello, después del llamado coloquio de Passy, en el que católicos y hugonotes trataron en vano de hallar un acuerdo religioso (1561), Ramée se puso de parte de Teodoro de Beza contra el cardenal de Lorena, y abjuró de la fe católica. Hubo de abandonar de nuevo la cátedra y al año siguiente se vio obli­gado a huir de París. Regresó en 1563 con la paz; de Amboise y reanudó la enseñanza, pero en 1567 tuvo que marchar otra vez. Al año siguiente lo encontramos en Ale­mania y en Suiza, como profesor en Heidelberg, Ginebra y Lausana.

La paz de Saint-Germain (1570) le llevó otra vez a París, a la cátedra del Colegio’ de Presles, y allí le alcanzó la venganza de sus enemi­gos durante las matanzas de la noche de San Bartolomé. Además de las obras antes mencionadas, que ejercieron enorme in­fluencia y dividieron durante mucho tiem­po a los doctos franceses, escribió Scholae in liberales artes (1569), Defensio pro Aristotele adversos Iacobum Schecium (1561).