Nació en Beaumont de Lomagne el 17 de agosto de 1601 y murió en Castres el 12 de enero de 1665. La existencia de este ilustre matemático aparece tan sencilla y prosaica como la que más.
Hijo de Dominique Fermat, burgués y segundo cónsul de Beaumont, estudió Leyes en Toulouse para poder aspirar al ejercicio de la magistratura; llegado, en efecto, a consejero del Parlamento de esta última ciudad, fue progresando allí en su labor lenta y tranquilamente, distinguiéndose por su probidad, tacto y corteses maneras.
Consagró sus ocios a las Matemáticas y ya en 1637 figuraba entre los principales cultivadores europeos de esta ciencia. Hizo amistad con el matemático Carcavi, quien le relacionó con el padre Mersenne, amigo de todos los doctos franceses de la época. Éste le puso en contacto con Roberval y el gran Descartes (1637).
No obstante, el trato con este difícil e inquieto genio no resultaba fácil para nadie ni tampoco lo fue para Fermat, a pesar de su discreción: ambos discutieron sobre cuestiones científicas (la infracción de la luz y el método de los máximos y mínimos); fueron necesarias la mediación de Roberval y toda la prudencia de Fermat para mantener por lo menos fríamente correctas las relaciones personales entre los dos sabios.
Muy viva, en cambio, fue la amistad entre nuestro autor y otro gran matemático de la época, Blaise Pascal, que se conocieron también gracias a Carcavi. Fermat no parece haber publicado gran cosa de sus numerosos y geniales estudios de Matemáticas (salvo una memoria aparecida en 1660 en un volumen del padre Lalouvére), y sólo con muchas dificultades su hijo Samuel consiguió reunir las Varia opera (1679; v. Obras matemáticas), que son cuanto de su autor ha llegado hasta nosotros.
El nombre de Fermat aparece vinculado a los orígenes del cálculo infinitesimal a causa de su método de los máximos y mínimos (conocido en 1633), en el cual figura ya el concepto de «descenso infinito»; existe además un teorema de óptica (el del principio del mínimo tiempo) que lleva el nombre de nuestro matemático, conocido también por la teoría de los números, ámbito predilecto suyo del cual dejó muchos enunciados de teoremas, algunos de ellos muy importantes, y casi todos, por desgracia, sin demostraciones. Junto con B. Pascal, es uno de los creadores del cálculo de probabilidades.
G. Preti

