Per Hallstróm

Nació el 29 de septiembre de 1866 en Estocolmo y m. en 1959. Inge­niero en 1886, marchó al extranjero y tra­bajó en los Estados Unidos. Vuelto a Suecia, estuvo empleado en la dirección del servicio telegráfico (1891-97). Luego de una estancia en Florencia durante los años 1902-03, llegó a crítico teatral del periódico Dagens Nyheter (1904-05). En 1891 había iniciado su actividad de autor literario con una colec­ción de composiciones líricas que pareció situarle junto a Fröding, Lavertin y Lager­löf, y entre los que formaban el frente de la literatura opuesta al naturalismo.

Halló la forma de expresión más adecuada a su tem­peramento de amargo analizador del alma humana en la narración breve; en este aspecto cabe citar Pájaros extraviados [Vilsna jåglar, 1894], Púrpura [Purpur, 1895], Una vieja historia [En gammal historia, 1895], Collar de brillantes [Briljantsmycket, 1896] y Thanatos (1900), obras repletas de la experiencia naturalista, mitigada por un estilo un tanto frío y pulido hasta el virtuo­sismo. Fue conservador no sólo en arte, sino también en política (apoyó a Alemania en la polémica periodística sobre la primera Guerra Mundial) y traductor de Shakes­peare; intentó asimismo el drama en El conde de Amberes [Greven av Antwerpen, 1899]; Blanca Capello, 1900; Una comedia veneciana [En veneziansk komedi, 1901, inspirada en Band ello] y la narrativa (v. La novela de Gustav Sparvert, 1913). Miem­bro de la Academia de Suecia desde 1908 y secretario de la misma entidad entre 1931 y 1941, empezó a presidir en 1922 el comité de los premios Nobel de Literatura.

M. Gabrieli