Paolo Segneri

Nació en Nettuno el 21 de marzo de 1624 y murió en Roma el 9 de diciem­bre de 1694. En 1637 ingresó como novicio en la Compañía de Jesús; luego estudió en el Colegio Romano. Famoso orador, consi­derado restaurador de la elocuencia sacra durante el siglo XVII, en tanto enseñaba «gramática» empezó a predicar al pueblo. Sus sermones dieron origen al Cuaresmal (v.), conjunto de muestras de tal género oratorio que apareció en 1679 en Florencia y Venecia; los textos en cuestión presentan un lenguaje de gran intensidad mística y un estilo que recuerda las formas arqui­tectónicas de la época.

Segneri atenuó algo los excesos del género propios del siglo XVI, y dio calor humano a los sermones. Ino­cencio XII le nombró teólogo de la peni­tenciaría (1694). Nuestro autor escribió, ade­más, algunas obras morales y ascéticas; así, La manna dell’anima, II Cristiano instruito nella sua legge (1686) y L’incredulo senza scuza (1690). Dejó también algunas Cartas (v.), en las que se muestra hombre piadoso y experto asimismo en las cosas del mundo. Durante los pontificados de Inocencio XI e Inocencio XII participó notablemente en las disputas sobre el «quietismo» y el «probabilismo».

C. Martini