Paolo Pino

Pintor y escritor, cuya acti­vidad se desarrolló en la primera mitad del siglo XVI. Se le ha confundido errónea­mente con un Pino de Mesina, discípulo de Antonello; pero él se firma Ven(etus) en dos obras seguras y se declara «nato nella felice sua patria» en la dedicación al dux Dona de su Diálogo de la pintura (1548, v.). Pocas noticias seguras existen sobre su vida. Aparece vinculado al ambiente paduano, además del veneciano, a través de su actividad pictórica y literaria: recorde­mos a este propósito un autorretrato que figura en la colección del jurista paduano Marco Mantova Benavides (Notizia d’opera di disegno, preparada por G. Frizzoni, 1884, página 71), el retablo de la Virgen y los Santos para San Francisco de Padua (fir­mado y fechado en 1565), el conocimiento de pintores paduanos contemporáneos, la introducción, al final del Diálogo de un messer Pietro Antonio Mi ero, joven padua­no estimadísimo por él.

También la cultura filosófica de Pino, decidido aristotélico, apa­rece orientada hacia el Estudio paduano. Mediocre pintor, declarado discípulo de Savoldo, como testimonian, en efecto, el reta­blo paduano y el retrato del médico Caignato, núm. 98 de los Uffizi, su fama ha quedado vinculada al Diálogo de pintura (v.), sien­do desconocidos los otros poemas y dos comedias, recordadas por Sansovino. Cons­tituye un notable documento de la histo­riografía artística veneciana del siglo XVI: testimonia la independencia del gusto ve­neciano con respecto al toscano-romano, y plantea con cierta originalidad algunos pro­blemas estéticos; desde el punto de vista histórico, además de catalogar nombres de pintores, nos documenta sobre la vida coti­diana, los usos y las costumbres de un ar­tista de su tiempo. El diálogo revela las características del ambiente veneciano del cual es fruto, abierto a experiencias pictó­ricas variadas (el autor se muestra admi­rador de los paisajistas nórdicos), partida­rio de corrientes fuertemente diferenciadas entre sí, desde los variados aspectos del giorgionismo hasta el incipiente manierismo de un Tintoretto o de un Schiavone.

A. Pallucchini