Enrique Piñeyro y Barri

Historiógra­fo, crítico y ensayista cubano, nació en La Ha­bana en 1839 y murió en 1911. Realiza sus pri­meros estudios en el colegio de San Salvador, en el que más tarde sería profesor. Cursa luego Derecho obteniendo la licenciatura en 1863. Su vocación literaria y su espíritu am­plio y preocupado encuentran una primera expresión en el periodismo, colaborando en numerosas publicaciones, entre ellas Brisas de Cuba, El Siglo, Revista Habanera, No­ches Literarias, Revista del Pueblo, etc. Marcha a Europa en 1861 y de nuevo en América pasa a Nueva York como secretario de la legación de Morales Lemus, diri­giendo La Revolución, órgano de la Junta revolucionaria cubana establecida en Nueva York, donde en 1872 fundó El Mundo Nue­vo. En 1875 se traslada a América del Sur y poco después a Europa, donde, tras un breve viaje a Cuba, se establece definiti­vamente.

Como la mayoría de los literatos cubanos, Piñeyro ofrece la doble faceta de inte­lectual y hombre de acción en pro de la independencia cubana, periodista y viajero. Su obra, además de la actividad periodís­tica se resume en un doble tipo, histórico y crítico. A la primera pertenecen Morales Lemus y la revolución cubana (1872), Bio­grafía del general San Martín (1870), Hom­bres y glorias de América, Cómo acabó la dominación de España en América, produc­ción, como se ve, de tema patriótico, canto al renacimiento de la nueva América. Ma­nifiesta en ella su extensa cultura y un espí­ritu elevado, pero su mayor importancia ha sido la difusión y conocimiento de Amé­rica en Europa. Como ensayista y crítico Piñeyro realiza una obra concretada fundamen­talmente a los temas literarios; con un buen sentido, un tanto vago, a base de lo anec­dótico y de las deducciones generales, esta­blece conclusiones acertadas pero en rea­lidad poco profundas. Más que analizar, intuye.

Recordamos Vida y obra de Juan Clemente Zenea, Manuel José Quintana, Poetas famosos del siglo XIX (Madrid, 1883), Historia de la literatura española, El roman­ticismo en España (v.), Estudios y confe­rencias (Nueva York, 1880). Obra póstuma, aparecida en París (1912) es Bosquejos, retratos y recuerdos. Pero la preocupa­ción americana de Piñeyro, y ésta es la nota distintiva de su carácter, va englobada en un espíritu cosmopolita y universal. Dentro de las letras cubanas podemos señalarle como discípulo de Luz y Caballero y con Sanguily, Varona y Martí, uno de los cuatro hom­bres que llenan el período que va desde la segunda mitad del siglo XIX hasta el modernismo.