Niccoló Franco

Nació en Benevento el 13 de septiembre de 1515 y fue ahorcado en Roma el 10 de marzo de 1570. Frecuentó en su ciudad natal la escuela de su hermano Vincenzo, y ya en Nápoles compuso más adelante una serie de epigramas latinos en honor de la esposa del virrey, Isabel Gonzaga (Hisabella, 1535).

Marchó después a Venecia y alcanzó el favor de Pietro Are- tino, de quien se convirtió en copista y colaborador; pero algunos plagios y ciertas competencias — Pistóle vulgari (1538) y Diá­logos muy placenteros (1538-39, v.) —llega­ron a provocar entre ambos una delicada situación que acabó, en clamorosa ruptura al aparecer en 1539 el violento libelo contra ambos, Vita di Pietro Aretino, de Fortunio Spira. Franco abandona Venecia y se establece en Padua y Casale Monferrato, donde pu­blica las Rimas contra Pietro Aretino (v.), el conjunto de mordaces epigramas La Priapea (1541, v.) y un Dialogo delle bellezze (1542), inspirado en De la naturaleza del amor (v.), de Mario Equicola. Después re­side sucesivamente en Mantua, Calabria, Cosenza y, desde 1552, en Nápoles. Por aquel entonces escribió la obra de historia contemporánea Comentarii, dada a la hoguera en 1558 por la Inquisición.

Aquel mismo año llegó a Roma, donde estuvo encarcelado du­rante veinte meses. Puesto en libertad, ur­dió un proceso contra el cardenal Carafa. Luego, para hacer olvidar lo mucho que necesitaba ocultar, compuso una Vita di Cristo. Sin embargo, ordenada por Pío V la revisión del citado proceso, fue condenado a muerte.

Además de las obras menciona­das, cabe recordar el opúsculo 11 petrarchista (1538), contrario a la tradición de Petrarca e interesante para el conocimiento de sus vicisitudes durante el siglo XVI.

D. Mattalia