Neidhart von Reuenthal

Es el creador de una forma especial de la poesía amorosa en la que imprimió una fuerte huella per­sonal: la llamada «hófische Dorfpoesie» (versificación campesina). No puede com­pararse ni con el Minnesang (v.) alemán, ni con la poesía trovadoresca de los países románicos. Aunque Neidhart hable a menudo en sus canciones de sí mismo y de su vida, resulta difícil distinguir la ficción poética de la realidad; sabido es, por lo demás, que los poetas medievales eran mucho más re­servados que los poetas modernos. Neidhart nació en Baviera, y probablemente hacia 1180. Hoy se tiende a considerar como su localidad natal el pueblo de Rewental (Reuenthal), en el municipio de Goezzhilthusen, la ac­tual Gesseltshausen, en el distrito rural de Freising, junto a Munich. La palabra medio alto alemana «Riuwental» significa «valle del dolor».

Neidhart se describe en sus poesías como señor de Riuwental, en eterna discor­dia con los aldeanos (geburen); debía ser conocido como poeta cantor antes de 1217, ya que en aquel año Wolfram von Eschenbach, en el poema Willehalm (v.), alude a sus canciones mordaces; también Walter von der Vogelweide habla de él criticándole ásperamente. En 1217-18 parece haber to­mado Neidhart parte en la cruzada del duque de Austria, Leopoldo VI. En época imprecisa lo encontramos en Estiria, en el séquito del arzobispo salzburgués Eberhardo II. Alre­dedor de 1230 perdió el poeta el favor del duque Otón II de Wittelsbach, su señor, y pasó definitivamente de Baviera a Austria. En Viena, en la corte del duque Federico el Belicoso, ejerció su arte con extraordinario éxito.

La sociedad cortesana, harta de las sutilezas de la dialéctica poética del tipo de Reinmar von Hagenau, cuya poesía se había impuesto durante toda una generación en el gusto de la corte, se volvió ávida­mente hacia la nueva forma artística. El cuadro que Neidhart ofrece del mundo y de las aventuras de los petimetres campesinos en oposición a las costumbres afectadas de la Corte, en canciones llenas de mordaz ironía y acompañadas de animadas melodías, al­canzó una gran repercusión. Neidhart era también un notable compositor, músico y cantor. No solamente fue un virtuoso en el campo de la canción propia del Minnesang, sino que supo, además, continuar y explotar origi­nalmente motivos de la canción y el baile populares. El artista recibió del duque Fe­derico el cargo de «behuset», es decir, que se le dio una casa y una granja en las proximidades de Lebenbach (al sur de Tulln, en Austria inferior).

Hizo objeto, con genial arrogancia de su zumba a los campesinos ricos del Tullnerfeld. Tuvo mu­chos imitadores, y pronto circularon seu- dos Neidhart y hasta «Trutzstrophen» campesinas dirigidas contra él. Cuando murió el poeta, hacia 1245, su nombre estaba ya vinculado a la idea de la incurable enemistad con los campesinos y la «doperliche Richtung» con­tinuó viviendo todavía un siglo en el Min­nesang y en los juegos mímicos, en las llamadas representaciones de Neidhart.

 K. Kurt Klein