Museo

Nada concreto se sabe acerca del autor del poema Hero y Leandro (v.). Aldo Manuzio supone que fue el vate tracio que, juntamente con Orfeo, Tamiros y Eumolpo — símbolos de poesía, de canto, de música, envueltos también en las nieblas dei mito — se encuentra en los albores de las letras griegas en aquel florecimiento de poesía hierática que había de preceder a la poesía heroica; y esta conjetura tuvo seguidores hasta el siglo XVIII. Sólo en el siglo pa­sado, el examen atento del lenguaje del poema permitió establecer que Museo extrajo palabras, frases, situaciones y motivos de las Dionisiacas (v.) de Nonno Panopolitano, y también palabras y frases de la paráfra­sis del Evangelio de San Juan, escrita por el mismo poeta egipcio, del que depende por completo en la refinada técnica de la versificación; permitió por ello fijar como «terminus post quem» para su vida el co­mienzo del siglo V, y la prueba de que Museo a su vez fue conocido y utilizado por Colluto — el cual floreció en el reinado del emperador Anastasio, es decir, entre fines del siglo V y comienzos del VI— nos in­duce a situarlo antes de finales del siglo V.

La propuesta identificación del autor de nuestro poema con el Museo, literato y culti­vador de la poesía, que es el destinatario de las epístolas XLVIII y LX del retórico Procopio de Gaza, aparece verosímil y se­ductora: la diferencia de edad —Procopio floreció bajo el emperador Anastasio y vi­vió hasta más allá de la mitad del siglo VI — no impide creer que se entablara un vínculo de amistad entre el joven gramático-poeta y el maduro retórico. Pero no es lícito ex­traer de ello ningún indicio sobre la pa­tria de Museo, la cual continúa siendo oscura para nosotros. El origen helespontíaco de la leyenda tratada en el poema no prueba nada, dada la gran difusión que había al­canzado, y la conjetura de que compusiera su poema en Bizancio, basado en un pasaje del mismo poema (v. 24 s.) es totalmente arbitraria. Antes bien, su dependencia de Nonno y su estrecha afinidad con los demás poetas de la escuela egipcia, inducen a su­ponerlo oriundo de Egipto.

E. Malcovati