Motokiyo Se-Ami

(Vulgarmente Yüza- ki Motokiyo). Nació en 1363 y murió en 1443. Hijo de Kwan-ami Kiyotsugu (v.), fue el se­gundo actor de la escuela Kwanze, por él fundada. Durante su juventud poseyó gran belleza y notables facultades. Cuando, junto con su padre, fue a vivir en el palacio del «shogun» Ashikaga Yoshimitsu (1358-1408), éste le apreció tanto que le quiso siempre a su mesa; los feudatarios que aspiraban a obtener algo de tal señor acudían a Se-Ami, cuyas simpatías procuraban captarse con espléndidos regalos. El actor, empero, lejos de enorgullecerse y de explotar la privile­giada posición que disfrutaba, dedicóse con seriedad y pasión al arte, y colaboró con su padre en la elaboración y el perfecciona­miento del «no» (drama clásico). A la muerte de Kwan-ami (1384) continuó su obra, e introdujo en el teatro, además de otras innovaciones, el coro (hacia 1430).

Como actor manifestó un genio artístico superior incluso al del padre. Consideraba que el ideal del arte sólo podía alcanzarse plenamente cuando el actor era, al mismo tiempo, autor del drama representado. Y así, escribió diversos «no» (los «yōkyoku»), de los cuales, además del texto, compuso tam­bién la música. Se le deben también varias obras referentes al arte escénico, todas de gran importancia para la historia del teatro japonés; una de ellas, el Libro para trans­mitir la flor [Kwadensho], resulta singu­larmente valiosa, por cuanto nos permite conocer el nacimiento del drama clásico. Al abdicar en 1429 Yoshimitsu, el sucesor de éste, Ashikaga Yoshinori (1394-1441), otorgó su protección a On-ami (?-1467), sobrino de Se-Ami, quien, a causa de ello, vio dismi­nuir su prestigio; por otra parte, más tarde, como provocara la cólera de Yoshinori, en 1434, a los setenta y un años, fue desterrado a la isla de Sado.

Las noticias de su vida posteriores a este momento resultan in­ciertas; sin embargo, según parece, más adelante obtuvo el perdón, volvió a Kyoto y pasó los últimos años de su existencia junto a su yerno Komparu Zenchiku (1405- 1468), también famoso actor. Se le atribuyen con seguridad veinticuatro « yōkyoku »; otros setenta son considerados muy probable­mente suyos. Entre los mág notables cabe mencionar Hagoromo (v.), Takasago (v.) y Shunkwan (v.). Muchos de los dramas suyos y de su padre proporcionaron argumentos a los novelistas y dramaturgos de la época de los Tokugajwa (1603-1868).

Y. Kawamura