Mikolai Rei

Nació en Zorawno junto a Halica en 1505 y murió en la misma localidad en 1559. De noble familia, realizó los estudios en Leopolis y en Cracovia, completán­dolos por sí mismo; a diferencia de sus con­temporáneos, acostumbrados a marchar al extranjero, pasó toda su vida dentro de los límites de Polonia. Prestó servicio primero en la Corte de Andrea Teczynski y más tarde, en los años de su madurez, se esta­bleció en los alrededores de Cracovia, y luego en Chelm. Obtuvo amplios favores del rey Segismundo Augusto, entre otros el nombramiento de secretario suyo y un ge­neroso regalo de tierras.

Amó la vida sen­cilla del señor campesino más que cualquier otro estado y la exaltó en sus dos mejores obras: Espejo de la vida del hombre honrado [Wizerunek wlasny zywota z czlowieka pocziwego], en verso, y Vida del hombre honrado (v.). Las descripciones de los di­versos cuidados, según las estaciones, de la casa, donde gobierna la mujer, los hijos hacen diabluras y las comidas son sabrosas y sanas, son animadas y serenas. Rei escribía en un polaco jugoso, que prenuncia los escritos de Kochanowski y de Gomicki, y es el primer gran prosista nacional. Una característica aventura espiritual de Rei fue su conversión al protestantismo. Muchos es­critos suyos son testimonio de su partici­pación en la Reforma: El comerciante [Kupiec]; Vida de José [Zywot Józsefa].

M. Bersano Begey