Mihály Fazekas

Nació el 1.° de enero de 1766 en Debreczen, donde murió el 23 de fe­brero de 1828. Hasta los dieciséis años fue alumno ejemplar del colegio calvinista de su ciudad natal. Luego se alistó como húsar y actuó con el mismo celo en la milicia.

Participó en numerosas campañas contra los franceses, pues odiaba a Napoleón, «el ban­dolero del mundo bañado en la sangre de las naciones»; sin embargo, en los ocios de la vida militar, que aprovechó infatigable­mente para su instrucción, demostró prefe­rir los textos de los racionalistas franceses.

No siendo noble, no podía aspirar a una brillante carrera militar; por ello, a los ca­torce años de servicio, y una vez alcanzado el grado de teniente, que le dio derecho a una pensión, retiróse a Debreczen y se de­dicó a los estudios de Botánica; su Herba­rio de Debreczen es la primera obra hún­gara importante en esta rama.

Como poeta, no ajeno al espíritu patriotero de su ciudad, capital del calvinismo húngaro, prosiguió y ennobleció las tradiciones de la poesía nacional. Lírico virilmente reservado y sobrio, ni tan sólo precisaba utilizar las re­cientes conquistas del léxico de la reforma lingüística debida a Ferenc Kazinczy para conseguir vigor expresivo y originalidad en los colores y las imágenes sugestivas pro­cedentes de la naturaleza de sus landas.

La obra más notable de Fazekas es el poema cómico Matías de las ocas (v.), con el que obtuvo por primera vez en húngaro abundantes efectos cómicos del contraste entre la pom­pa del hexámetro griego y la ingenua des­preocupación del habla rústica; innovación audaz de esta pequeña obra maestra fue también la oposición indirecta del autor a las prerrogativas de la nobleza: el castigo dado por el protagonista, un joven guarda­dor de gansos e hijo de siervos, a las ofen­sas recibidas de su ambicioso señor.

E. Várady