Nació en Grossárchen (Baja Lusacia) el 19 de abril de 1801 y murió en Leipzig el 18 de noviembre de 1887.
Era hijo de un pastor protestante, y trasladóse en 1817 a esta última ciudad para estudiar Medicina; allí permaneció ya toda su vida. Una vez doctorado en tal materia, se dedicó, a pesar de las dificultades económicas, a los estudios de Física, y en 1834 llegó a profesor titular de esta disciplina en la Universidad local.
Sin embargo, sólo ocupó la cátedra durante seis años, por cuanto una grave dolencia nerviosa, que le atacó sobre todo a los ojos debido a los esfuerzos realizados en el estudio de los fenómenos luminosos, llevóle al borde de la ceguera y le obligó a solicitar el retiro en 1840. Tres años después sanó inesperadamente, y en 1846 volvía a la enseñanza, aun cuando como profesor de Filosofía: los temas filosóficos, secundarios o marginales en la primera etapa de su actividad, absorbiéronle por completo durante los años de la dolencia, con lo cual empezó para Fechner la fase de la especulación filosófico-metafísica.
Su concepción panteísta y panpsiquista le indujo a admitir la existencia de alma incluso en los organismos inferiores (sobre la vida animal de las plantas, v. Nanna), a considerar animada toda la tierra, como lo es el cuerpo del hombre, y, al mismo tiempo, a negar el criterio monadista de las almas separadas; juzgaba todas las formas individuales como grados relativos de animación en el ámbito del espíritu superior y omnicomprensivo que es Dios (v. Zend-Avesta).
Ello suponía una concepción poético-filosófica destinada a combatir el materialismo, pero conciliando las exigencias de las ciencias de la naturaleza con las de una metafísica espiritualista. Sin embargo, lo que mayor celebridad confirió a Fechner fue posteriormente la creación de la psicología experimental (psicofísica): mediante el estudio de los vínculos existentes entre las series de procesos físicos y psíquicos, llegó a establecer una relación matemática entre la sensación y el estímulo, la ley de Fechner-Weber, por él denominada de Weber en honor del fisiólogo que había sido su maestro (v. Elementos de psicofísica) Estudió asimismo, siempre como psicólogo, los hechos estéticos (v. Propedéutica de la estética), con un criterio sensualista y hedonista.
Fue amigo de Lotze, quien, más joven que él, buscaba por otros caminos la conciliación entre mecanismo e idealismo. Lleno de curiosidad por todos los aspectos de la experiencia (al final ocupóse incluso del espiritismo y de la metapsíquica), Fechner es una figura ejemplar de maestro, noble, activo y sediento de verdad.
V. E. Alfieri

