Max Halbe

Nació en Güttland, cerca de Danzig, el 4 de octubre de 1865 y m. el 30 de noviembre de 1944 en Burg, junto a Neuótting (Alta Baviera). Sus mejores obras se hallan vinculadas a su tierra paterna del bajo Vístula, entre Tczew y Danzig, o sea en la colectividad humana mixta ger­mano-polaca de la región denominada Prusia Occidental. Los primeros textos dramá­ticos del autor muestran en su esencia el influjo de Ibsen y, en cuanto a la técnica artística, el posterior naturalismo de Arno Holz y Johannes Schlaf. El drama Deshielo [Eisgang, 1892] simboliza, mediante la inun­dación de una comarca, el avance inconte­nible del socialismo.

Bien ideada y, no obs­tante, simple en su ingenuo lirismo popular resulta otra obra dramática, Juventud (1893, v.), que narra la historia de Annchen y de su infantil y triste amor; hasta el fin, H. fue siempre conocido como el autor de Ju­ventud y, en realidad, no había de escribir ya nada tan significativo. Establecido en Munich poco después del éxito, frecuentó allí un círculo de amigos en el que figura­ban Franz Wedekind, Otto Erich Hartleben y Ludwig Thoma. Intentó, sin .fortuna, imi­tar la «commedia dell’arte» y ensayarse en dramas históricos o de carácter universal. Cuando tendió a representar el país natal como destino y los hechos cual determina­dos por su ambiente, resulta a veces con­vincente, sobre todo en el drama Madre tierra (1897, v.) y en la novela Lo que hizo Dietrich Stobaus [Die Tat des Dietrich Stobdus, 1911].

En la citada obra Juventud adopta una actitud anticlerical al presentar de una manera a todas luces tendenciosa la figura del párroco Schigorski, y en la co­media Montañas azules [Blaue Berge, 1909] dejó vislumbrar una actitud antisemita. Des­de 1933 siguió las normas del nacionalsocia­lismo, cuya teoría «Blut und Boden» se halla en sus libros autobiográficos Terruño y des­tino [Scholle und Schicksal, 1933] y Entre dos siglos [Jahrhundertwende, 1935].

V. Seelmann-Eggebert