Matilde de Magdeburgo

Nació en Sajonia hacia 1210 y murió en 1280. Perteneciente a una familia noble, recibió una educación adecuada a su categoría. Sin embargo, a los doce años llególe el primer «saludo del Espíritu Santo», que se repitió con frecuen­cia durante los años sucesivos. En 1230 reti­róse voluntariamente a Magdeburgo para de­dicarse por completo a Dios y al cuidado de los enfermos; conocía sólo a una persona de esta ciudad, y procuró evitarla siempre. El ejemplo de Matilde influyó en su hermano Balduin, que estudió teología e ingresó en la orden benedictina. Es posible que aconsejada por él la hermana se retirara hacia 1270 al monasterio cisterciense de Halfta, donde conoció a Mechtild von Hackenborn (murió en 1292) y Gertrud von Helfta (murió en 1302), dos monjas también de tendencias místicas; la última describió en su Legatus divinae pietatis la muerte de Matilde.

Ésta com­puso entre 1250 y 1256 Visión de la luz fluyente de la divinidad (v.), texto escrito en hojas sueltas y entregado por la autora a su confesor Heinrich von Halle, dominico del convento de Ruppin, el cual se encargó de su redacción y su publicación. Mujer poseedora de un temperamento apasionado, Matilde supo dominar sus ímpetus y orientarlos hacia una mística unión con Dios.

G. V. Amoretti