Mathias Joseph Scheeben

Nació el 1.® de marzo de 1835 en Meckenheim (Renania) y murió el 21 de julio de 1888 en Colonia. Rea­lizados los estudios clásicos, fue enviado a Roma (1852) a estudiar Filosofía y Teolo­gía en la Universidad Gregoriana, entonces en pleno resurgimiento cultural; allí pudo seguir los cursos de los mejores teólogos romanos del siglo pasado, de quienes reci­bió al mismo tiempo una segura iniciación al estudio histórico – positivo y al conoci­miento especulativo de la teología, todo lo cual amplió luego en forma autónoma, si­quiera con una tendencia esencialmente fiel a la orientación escolástica recibida en Roma. Ordenado sacerdote en 1858, poco después de su regreso a la patria (1859) fue llamado como profesor de Teología dog­mática del curso pastoral al seminario dio­cesano de Colonia, donde permaneció desde 1860 hasta el año de su muerte. No se trata de un teólogo genial como Newman o Moelher; sin embargo, fue, sin duda, uno de los mejores del siglo pasado por la ampli­tud de sus conocimientos histórico-patrísticos, procedentes del estudio directo de la antigua literatura cristiana, de los Padres griegos en particular, y sobre todo por la profundidad especulativa de sus doctrinas teológicas.

Puede afirmarse que la influen­cia de Scheeben, no excesiva en el curso de su vida, ha ido creciendo luego con el tiempo, singularmente por la coincidencia de sus doctrinas más características (sobre la gra­cia, la Iglesia, los sacramentos, la mariología) con las ideas rectoras de la teología actual. Entre las obras de nuestro autor cabe mencionar: Naturaleza y gracia [Na­tur und Gnade, 1861], exposición orgánica de la doctrina de la gracia concebida como participación real en la vida de la Santí­sima Trinidad; Las maravillas de la gracia divina [Herrlichkeiten der göttlichen Gna­de 1863], documentación positiva de los cri­terios expuestos en la obra precedente; Los misterios del cristianismo [Die Mysterien des Christentums, 1865], exposición original de las doctrinas fundamentales de la Iglesia católica, en la que las diversas verda­des reveladas aparecen aclaradas mediante la explicación de sus profundos vínculos re­cíprocos. Esta obra, traducida a varios idio­mas, todavía constituye hoy una de las introducciones más eficaces a la teología católica para laicos.

El texto más conside­rable de Scheeben, la Dogmática [Dogmatik], que­dó incompleto; muy abundante en datos e intuiciones en cada una de sus partes, re­sulta, empero, en conjunto, menos orgánica y acabada que la obra anterior. Además, son dignos de mención, en cuanto al pe­ríodo histórico y a la influencia ejercida, los numerosos artículos escritos por el autor inmediatamente antes del Concilio Vaticano y durante el mismo en apoyo y defensa de la doctrina de la infalibilidad pontificia, singularmente contra Döllinger. Puesto que éste firmaba «Janus», Scheeben escribió bajo el seudónimo de «Anti-Janus».

C. Colombo