Nació de una modesta familia de campesinos en 1488 en una aldea cercana a Brescello (Reggio Emilia), murió en la misma localidad en 1566. Su apellido era, en realidad, Nizoli, latinizado más tarde en Nizolius. Realizó quizá sus estudios en Parma. En 1522 pasó a Brescia, a casa de la noble familia Gambara, con la misión de enseñar las lenguas clásicas al conde Gian Francesco; y en casa de los Gambara se quedó, con diversas misiones, durante dieciocho años. En este período, Nizolio tomó parte en la controversia en torno al ciceronianismo, violentamente suscitada a consecuencia de la aparición del Ciceronianus de Erasmo, con sus Observationes in M. Tullium Ciceronem (1535), más conocidas con el nombre de Thésaurus Ciceronianus, destinadas, con adiciones y correcciones aportadas por el mismo Nizolio y por otros, a tener inmensa fama y difusión (se cuentan de ellas cerca de setenta ediciones) hasta casi el Romanticismo. En 1541, habiendo abandonado, no se sabe por qué, la familia Gambara, se encuentra en Milán, como competidor de Majoragio en la cátedra de lector público, sin triunfar en su tentativa.
Quizás a partir de este momento surgió entre los dos una cierta animosidad, que se tradujo después en ruidosa polémica, en pro y en contra de Cicerón, en la cual, según la mala costumbre humanística, se mezclaban las más vulgares injurias a los argumentos filológicos y filosóficos: Nizolio defendía naturalmente a Cicerón, y publicó contra Majoragio varios libelos, el último de los cuales fue Antapologia. Durante el largo período que duró esta polémica, Nizolio estaba en Venecia, donde vivió hasta 1547, año en que fue nombrado profesor de Letras latinas en Parma. Allí publicó en 1553 su obra más importante, Los verdaderos principios y el verdadero modo de filosofar contra los seudofilósofos (v.), destinada a combatir a los aristotélicos y a afirmar la necesidad de leer a Aristóteles con objetividad y espíritu crítico, y animada por la consciencia de la superioridad de los modernos y por la persuasión de que la filosofía debe fundarse en la observación directa de la realidad. En 1562 abandonaba Nizolio Parma, llamado a Sabbioneta, junto a Mantua, para dirigir el estudio fundado allí por Vespasiano Gonzaga; desde allí parece que volvió a principios de 1565 a su aldea natal, donde murió al año siguiente.
M. Frezza

