María Antonia Salva

Poetisa catalana. Nació en Llucmajor (Mallorca) en 1869 y murió en 1958. Su primera colección lírica, Poesies, apareció en 1910 y en 1926 publicó dos nue­vas colecciones: El retom y Espigues en flor, esta última prologada por Josep Carner. Veinte años después dió a la luz Llepolies i joguines, seguida en 1948 de Cel d’horabaixa. Finalmente dos años antes de su muerte, en 1956, apareció Lluneta de pagés. Cronológicamente, Salva es la primera poetisa moderna importante de las letras catalanas. Su obra se entronca a ciertos aspectos de la lírica de Costa i Llobera y de Alcover, los dos máximos exponentes de la escuela ma­llorquína; también revela influencias del paisajismo y el léxico de Carner. Se trata de una poesía sencilla, noble, tierna, domi­nada por los motivos tradicionales: el hogar, el linaje, el paisaje natal, los recuerdos de infancia (v. Poesías). Salva tradujo una novela de Manzoni (Els promesos, Barcelona, 1922) y Mireio y Lis isclo d’or de Mistral.