Marcello Malpighi

Nació en Crevalcuore (Bolonia) el 10 de marzo de 1628 y murió en Roma el 29 de noviembre de 1694. Graduó­se en Medicina en la Universidad de Bo­lonia (1653), y tres años después pasó a enseñar en el mismo centro universitario. Víctima de manía persecutoria, y de otra, parte envidiado y combatido por sus éxi­tos e innovaciones, cambió a menudo de residencia, aun cuando siempre volvió a Bolonia. Invitado por el gran duque de Toscana, Femando II, enseñó Medicina teó­rica en Pisa, donde conoció a G. Borelli, cuya amistad determinó la orientación defi­nitiva de Malpighi hacia la escuela galileana de biólogos experimentales de la que estaba destinado a ser uno de los principales expo­nentes.

Ciertas divergencias con Borelli, lo llevaron de nuevo a Bolonia, donde pu­blicó varios interesantes descubrimientos pertenecientes al campo de la Anatomía microscópica: los vasos capilares sanguíneos observados al microscopio (1660) y el al­véolo pulmonar, lo cual permitió el perfec­cionamiento y la exposición de la circula­ción de la sangre. Por aquel entonces dio también a la luz Tetras anatomicarum epistolarum de lingua et cerebro (Bolonia, 1665). Estuvo después en la Universidad de Mesina, de donde, como siempre, regresó a Bolonia. Mientras tanto, la fama de Malpighi se había difundido notablemente por el ex­tranjero, sobre todo por Inglaterra. Miem­bro de la «Royal Sociéty» en 1669, publicó en este país sus principales obras Anato­mía de las plantas (v.), Disertación sobre el gusano de seda (v.), De ovo incubato et de formatione pulli in ovo (1675), texto por el cual se considera a Malpighi padre de la embriología moderna, y Obras comple­tas (Londres, 1688, 2 vols.). En Francfort aparecieron las importantes Ejercitaciones sobre la estructura de las visceras (v.).

G. Preti