Nació en Muret en el Limousin el 12 de abril de 1526, murió en Roma el 4 de junio de 1585. Enseñó en Auch, Agen, Poitiers y Burdeos, donde tuvo como alumno a Montaigne, y en París. En la capital obtuvo gran éxito, pero acusado de herejía y de homosexualismo fue encarcelado en el Chátelet y liberado después merced a la intervención de influyentes protectores. Acusado también en Tolosa de practicar el vicio nefando, fue quemado en efigie, mientras se ponía a salvo en Italia a través de los Alpes (1554) y reanudaba en Roma la enseñanza de la Filosofía, de la Teología, del Derecho y de la Elocuencia, disputado por las Cortes italianas y protegido por Gregorio XIII, que le concedió el preciado título de ciudadano romano.
Traducía, redactaba comentarios al Digesto y cartas latinas (v. Epístolas), Variae lectiones (v. De las variantes) con las que contribuyó a depurar los textos antiguos, Discursos (v.) recopilaba Sententiae graecae y se deleitaba sobre todo, como en Francia, en componer versos latinos de todo género, odas, epístolas, sátiras, elegías, epigramas, poemas (v. Poemas latinos). Dejó también una tragedia juvenil (Julius Caesar). Tomó las órdenes en 1576 y se dice que a partir de entonces su conducta fue edificante hasta su muerte.

