Manuel de Mendiburu

Escritor y mi­litar peruano n. en Lima en 1805, murió en 1885. Era hijo del oidor del mismo nombre. Incorporado como alférez de caballería en 1821 a la lucha de la independencia, se rindió a las españoles en 1824, pero sin incorporarse al Ejército realista; sin embargo, tampoco hizo nada por alistarse en el de Bolívar; se expatrió e hizo un viaje por Brasil y España, para regresar por Chile; no volvió a su país hasta 1827. Santa Cruz aceptó sus explicaciones y lo nombró secre­tario privado. Era .coronel en 1835. En la agitada vida peruana del siglo XIX, M. fue uno de los factores importantes; con Santa Cruz, con Salaverri y contra Santa Cruz con motivo de la unión peruano-boliviana, trató de justificarse en su Refutación a varias aserciones que con respecto al gene­ral Mendiburu aparecen en el cuaderno ti­tulado «Historia del general Salaverri».

Lo cierto es que fue plenipotenciario para la paz con Bolivia, pero ministro de Guerra y Hacienda con el rebelde Torrico (1842); desterrado por Vivanco, tomó parte en la revolución que lo derribó; ministro de Ha­cienda con Menéndez en 1844 y de la Gue­rra con Castilla en 1845. Presidente del Con­sejo de Estado de 1847 a 1851; ministro de Hacienda con Echenique, le fue leal en la revolución de 1854, por lo que fue después desterrado a Chile; vuelto al país en 1856, se reconcilió con Castilla y presidió la Asam­blea Constituyente de 1860. Después, sirvió a Pezet, y derribado éste estuvo dos años desterrado en Guayaquil (1865-1867). De regreso, se dedicó a redactar su Diccionario histórico-biográfico del Perú (v.), pero to­davía fue presidente del Consejo y minis­tro de la Guerra con el vicepresidente La Puerta, en ausencia de Prado, y trató de justificar su actitud y su labor en su Me­moria de Guerra y Marina, y en su Mani­fiesto a la nación. Dejó inéditas unas Memorias de interés histórico. Aunque es­píritu tolerante, su autoritarismo y su exce­sivo legalismo le hicieron impopular y le impidieron llegar a la presidencia de la República.

J. Sapiña