Luigi Sturzo

Nació en Caltagirone el 26 de noviembre de 1871 y murió en Roma en 1959. Estudió en el seminario de su población natal, y llegó al sacerdocio en 1894. Luego se graduó en Filosofía en Roma (1896) y en Teología en la Universidad Gregoriana de la misma ciudad (1897-98). Mientras tanto, había iniciado en Caltagirone su actividad social. En marzo de 1897 publicaba el primer número del órgano prin­cipal del movimiento católico en Sicilia, La Croce di Costantino, en el que aparecerían sus artículos de orientación política e ideo­lógica. En 1898 introdujo en su ciudad natal el movimiento de la Democracia Cristiana. Alineóse, de esta suerte, junto a los jóve­nes de tendencias afines que en noviembre de 1903 hicieron retroceder, por vez pri­mera, en Bolonia, en el congreso de la «Ope­ra del congressi», al antiguo grupo intran­sigente de Paganuzzi y otros. La ruptura entre las dos corrientes significó el fracaso de la prueba de la unidad católica deseada por León XIII; y, así, Pío X disolvió la «Opera».

Con ello los adeptos del catolicis­mo conocieron una mayor libertad para la actuación en el ámbito político; sin embargo, Sturzo no creyó llegado todavía el mo­mento oportuno de la fundación del par­tido católico moderno aconfesional. Bene­dicto XV le nombró miembro de la junta directiva de la Acción Católica (1915), de la cual fue secretario. En 1916 fundó el Con­sorcio de Emigración y Trabajo; en 1917, con el príncipe Boncompagni, la Obra de Asistencia Religiosa y Civil a los Huérfanos de Guerra, y en 1918, con el conde Zucchini, la Confederación de Cooperativas, y, con Valente, la Confederación Italiana de Trabajadores. La creación de tales organis­mos preparó el terreno al establecimiento del Partido Popular, que tuvo efecto en 1919. La nueva organización política pretendió introducir un elemento de estabilidad en la vida pública del país, para lo cual tendió a la solución del paro forzoso, a la eficacia de los diversos grupos parlamenta­rios, a la descentralización administrativa, a la profusión de los latifundios y a la eje­cución de otras reformas.

Mussolini trató de aprovechar el nuevo partido en su fa­vor; luego, ante la inutilidad de sus esfuer­zos, inició la persecución contra el mismo, los «sindicatos blancos» y la asociaciones católicas. En 1924 Sturzo hubo de emigrar. Mar­chó primeramente a Londres, y luego viajó por Europa. Fundó el secretariado interna­cional de los partidos democráticos de ins­piración cristiana, y reanudó los estudios de Sociología, algo abandonados en el curso de su actividad política. Durante la segun­da Guerra Mundial se trasladó a Nueva York. Vuelto a Italia en 1946, fue nombrado senador vitalicio. Entre sus obras principa­les cabe mencionar Sinteti sociali (1906), Dall’idea al fatto (1920), Riforma statale e indirizzi politici (1923), Popolarismo e fas­cismo (1924), Pensiero antifascista (1925), Italy and Fascism (1926), La communauté intemationale du droit de guerre (1931), Essai de sociologie (1932), L’Église et l’État (1937), Politique et morale (1938), La socio­logía del soprannaturale (1940), Italy and New World Oder (1944) eI discorsi politici (1951).

G. De Rosa