Ludwig Klages

Nació el 10 de diciembre de 1872 en Hannover, murió en 1956. Termi­nados los primeros estudios en su ciudad natal, frecuentó la Facultad de Ciencias de la Universidad de Munich, donde tuvo por maestros a Bayer, Rontgen y Hertling. Graduado en Química y Filosofía, trabajó como científico en Munich, y fundó allí un seminario de estudios de expresión que pre­tendía crear una nueva rama de la ciencia humana y conferirle la «forma» científica recibida por las ciencias exactas desde el Renacimiento hasta nuestros días. En 1910 publicó Die Probleme der Graphologie, en el cual empezó a desarrollar los principios fundamentales de la grafología científica.

Tal obra no fue sino el comienzo de una serie de textos sobre el mismo tema, cual Escritura a mano y carácter [Handschrift und Charakter, 1917], Introducción a la psi­cología de la escritura a mano [Einführung in die Psichologie der Handschrift, 1924] y De qué no es capaz la grafología [Was die Graphologie nicht kann, 1949]. Estas obras lograron un resultado considerable: la trans­formación de la grafología en una verda­dera ciencia. En el conjunto de la abun­dante producción del autor presentan un carácter más netamente filosófico los textos siguientes: De la esencia de la conciencia [Vom Wesen des Bewusstseins, 1921], teoría de la conciencia como análisis de la vida espiritual; Preludio a la caracterología [Vorschule der Charakterkunde, 1927], teo­ría del carácter en cuanto al estudio de la personalidad, y De la esencia del ritmo [Vúm Wesen des Rhytmus, 1933], teoría del ritmo como fundamento de una estética.

En tales obras Klages formula algunas de las tesis principales de su filosofía de la vida, que aparecerían lUego bajo una forma com­pleta y madura en su producción maestra El espíritu en contraposición al alma (1929, véase), en la que se define el cuerpo como imagen del alma. Estos dos elementos re­sultan polares en la gnoseología de Klages: las sensaciones del cuerpo quedan opuestas a los «actos de conciencia de la razón razo­nante». El espíritu, en cambio, se halla si­tuado entre los dos polos, como potencia acósmica y ajena al tiempo y al espacio. La actividad del espíritu da lugar al «inter­medio de la conciencia reflejante», o sea al proceso espiritual de la conciencia hu­mana. La sensación es la función receptiva del polo corpóreo, en tanto corresponde al anímico la de la reflexión.

Sobre esta base filosófica, que sitúa la Vida en un conflicto absoluto con el Espíritu, elabora Klages una teoría del carácter y de la personalidad, y establece los principios y las leyes de la caracterología. En este radical irracionalismo resulta evidente la influencia de Nietzsche, cuyas orientaciones, empero, quedan refundidas de una manera muy original, por cuanto tienden aquí a facilitar nuevos campos a la filosofía científica. Durante su juventud Klages escribió también versos, que no fueron publicados hasta 1944.

I. Mészáros