Nació en Leptis (Libia) en fecha desconocida y llegó a Roma, posiblemente como esclavo, en la época de Claudio (41-54). Su nombre «Anneus» permite suponer que fuera liberto de la familia de Séneca.
Llegó a ser maestro de Lucano y de Persio, a quienes tuvo luego por amigos y seguidores; singularmente con el último, al que alentó de modo constante, unióle una amistad muy íntima, por lo que a la muerte del joven poeta, C. heredó los setecientos volúmenes de su biblioteca.
Alcanzada gran fama de estoico, fue llamado a la corte de Nerón, de cuyo favor, sin embargo, no disfrutó largo tiempo: la austeridad de su vocación de filósofo no podía ser bien considerada en el corrompido ambiente cortesano y, por tanto, en el año 66 hubo de emprender el camino del destierro, según se dice por su falta de entusiasmo ante el proyecto neroniano de la composición de la historia de Roma en versos heroicos.
Carecemos de noticias suyas a partir de tal fecha; aun sus propias obras se han perdido casi por completo. Se le juzga comúnmente autor del opúsculo Compendio de la tradición de la Teología griega (v.), que, aunque elemental, es el más amplio inventario conocido de las interpretaciones etimológicas y simbólicas dadas por la escuela estoica a la mitología poética y popular.

