Llorenç Villalonga

Escritor mallor­quín en lengua catalana, nacido en Palma de Mallorca en 1897, de familia con lejana ascendencia aristócrata. Estudia la carrera de Medicina, y en París se especializa en Psiquiatría, especialidad que siempre ha ejercido. Desde su juventud ha colaborado asiduamente en la prensa. Entre sus libros publicados figuran cinco novelas: Mort de Dama (1931), La novel-la de Palmira (1952), L’ángel rebel (1961), Beam (1961), que ob­tiene el Premio de la Crítica del mismo año, y Desenllac a Montlleó (1962), que en 1958 había sido galardonada con el Premio Ciu­dad de Palma de novela; dos obras teatrales: Fedra (1933), y Faust (1956), que sólo se han visto estrenadas en teatro de cámara; y, por último, un libro de cuentos: El lladoner de la clastra (1958). En su obra aparece siempre, bajo diferentes versiones, un mis­mo conflicto, un mundo propio de acusado y original acento: el hundimiento de la vieja aristocracia mallorquína ante la irrupción de las nuevas capas sociales. Estos aristó­cratas, teñidos de un racionalismo y una educación influenciados por el siglo XVIII francés, son lúcidos, fríos e irónicos. Con­templan impávidos y sonrientes su desapa­rición, refugiándose en un interminable diálogo socrático, en el cual el bien y el mal, la verdad y la mentira no son más que dis­tintas caras de una misma moneda. Desapa­rece, por tanto, la fe y toda clase de creen­cias, y estos personajes quedan sólo con la razón y las formas, que para ellos son los más importantes atributos que posee el hom­bre y el único modo de entendimiento y convivencia sociales. Desde Mort de Dama a Beam puede verse la trayectoria de esta línea ideológica, a la par que la evolución estilística del autor, incisiva y aguda siem­pre, pero que desde unos principios polémi­cos y esperpénticos va matizándose, per­diendo aristas, a la vez que cobra una densa profundidad psicológica. Las dos novelas an­teriormente señaladas forman, con L’angel rebel, la trilogía más importante de la obra de Villalonga.

B Porcel